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Pol�tica p�blica ambiental enfocada en el crecimiento econ�mico sostenible en Ecuador
Environmental public policy focused on sustainable economic growth in Ecuador
Pol�tica p�blica ambiental focada no crescimento econ�mico sustent�vel no Equador
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Correspondencia: nancy.castilloc@ug.edu.ec ��
Ciencias Econ�micas y Empresariales
Art�culo de Investigaci�n
* Recibido: 13 de octubre de 2022 *Aceptado: 28 de noviembre de 2022 * Publicado: 03 de diciembre de 2022
I. Universidad de Guayaquil, Guayaquil, Ecuador.
II. Universidad de Guayaquil, Guayaquil, Ecuador.
III. Universidad de Guayaquil, Guayaquil, Ecuador.
Resumen
Este es un art�culo de reflexi�n que se desenvuelve en la disciplina de econom�a ambiental, para buscar respuesta de �En qu� consiste la pol�tica p�blica ambiental para que contribuya al crecimiento econ�mico sostenible en Ecuador a trav�s del an�lisis durante el periodo 2008-2020? orientado por el objetivo de hacer una descripci�n y explicaci�n de conceptos que permitan su comprensi�n e importancia. La metodolog�a aplicada se compone por ser descriptiva y documental, con m�todo deductivo, no se aplica t�cnica cuantitativa o cualitativa espec�fica, no hace uso muestra ni pruebas de hip�tesis, y la informaci�n proviene de fuentes oficiales a nivel nacional e internacional desde el a�o 2008 hasta 2020. Se concluye que una econom�a con planificaci�n estatal depende del compromiso pol�tico de los gobiernos de turno y el inter�s de las organizaciones sociales; la polic�a p�blica debe estar dise�ada, tomando en cuenta el an�lisis fundamental de conceptos y datos; el debate a nivel mundial sobre conservaci�n ambiental y crecimiento econ�mico para su sostenibilidad se necesita cambio en los patrones en consumo y producci�n, y se necesita entender el tipo de ideolog�a pol�tica que rige las fuerzas en el momento que ejercen en el pa�s.
Palabras clave: Pol�tica; Medio ambiente; Crecimiento econ�mico; P�blico; sostenibilidad.
Abstract
This is a reflection article that develops in the discipline of environmental economics, to seek an answer from What is environmental public policy to contribute to sustainable economic growth in Ecuador through analysis during the period 2008-2020? oriented by the objective of making a description and explanation of concepts that allow their understanding and importance. The methodology applied is composed of being descriptive and documentary, with a deductive method, no specific quantitative or qualitative technique is applied, it does not use sample or hypothesis tests, and the information comes from official sources at national and international level from 2008 to 2020. It is concluded that an economy with state planning depends on the political commitment of the governments of the day and the interest of social organizations; the public police must be designed, taking into account the fundamental analysis of concepts and data; the global debate on environmental conservation and economic growth For its sustainability it needs to change patterns in consumption and production, and it is necessary to understand the type of political ideology that governs the forces at the moment they exercise in the country.
Keywords: Politics; Environment; Economic growth; Public; Sustainability.
Resumo
Este � um artigo de reflex�o que se desenvolve na disciplina de economia ambiental, para buscar uma resposta em que consiste a pol�tica p�blica ambiental para que contribua para o crescimento econ�mico sustent�vel no Equador atrav�s da an�lise durante o per�odo 2008-2020? Orientado pelo objetivo de fazer uma descri��o e explica��o de conceitos que permitam a sua compreens�o e import�ncia. A metodologia aplicada � constitu�da por ser descritiva e documental, com m�todo dedutivo, n�o se aplica t�cnica quantitativa ou qualitativa espec�fica, n�o utiliza amostras ou testes de hip�teses, e a informa��o prov�m de fontes oficiais a n�vel nacional e internacional de 2008 a 2020. Conclui-se que uma economia com planejamento estatal depende do comprometimento pol�tico dos governos no poder e do interesse das organiza��es sociais; a pol�cia p�blica deve ser desenhada levando em considera��o a an�lise fundamental de conceitos e dados; O debate mundial sobre conserva��o ambiental e crescimento econ�mico para sua sustentabilidade exige uma mudan�a nos padr�es de consumo e produ��o, sendo necess�rio entender o tipo de ideologia pol�tica que rege as for�as no momento que exercem no pa�s.
Palavras-chave: Pol�tica; Meio Ambiente; Crescimento econ�mico; P�blico; sustentabilidade.
Introducci�n
A partir del nuevo milenio en Ecuador, la pol�tica p�blica, relacionada entre econom�a y ambiente, est� orientada a conseguir desarrollo social en forma equitativa y equilibrada, dentro de un ambiente sustentable y con participaci�n democr�tica. Durante esta temprana era, el enfoque ideol�gico neoliberal rige su dise�o que favorece el sistema de mercado, cuya competencia sirve de mecanismo para fomentar la producci�n nacional y la actividad tur�stica, adem�s de mejorar la orientaci�n del gasto p�blico hacia los sectores sociales m�s pobres. Todo esto, con el fin de fortalecer el acceso a vivienda y servicios b�sicos, conservar el patrimonio cultural y social, y conseguir sustentabilidad de la calidad de vida (Presidencia del Ecuador, 2000).
El gobierno del 2007, la pol�tica p�blica econ�mico-ambiental se orienta en dos v�as, identificadas y definidas. La primera se dise�a para establecer un sistema econ�mico de car�cter social y solidario, respondiendo a problemas estructurales de: �sistema productivo� basado en la extracci�n de recursos naturales y la agricultura para exportaci�n; �limitada demanda agregada� por causa de no bajar la pobreza ni la desigualdad; �consumo importado� lo que perjudican al pa�s que es peque�o y abierto al comercio exterior; �pol�tica p�blica escueta� por no combatir la pobreza y carente de estrategia para un cambio estructural; �industria concentrada� limita la competencia, obstaculiza practicas transparentes y frena el empleo formal; �crecimiento hacia fuera� que es un modelo que se fortalece como eje de orientaci�n para el crecimiento y de desarrollo (Senplades, 2007).
La segunda promueve un ambiente sano, sustentable y con garant�as para el acceso al agua, aire y suelo. Se basa en la problem�tica de: �uso del suelo� que se caracteriza por la reducci�n de la superficie natural dada la acelerada degradaci�n y fragmentaci�n del paisaje; �deforestaci�n� causada por las empresas madereras y p�rdida de manglar; �actividad agropecuaria� por los diferentes cultivos en productos tradicionales, no tradicionales, cr�a de ganado y avicultura; �degradaci�n marina� por la acuacultura, derrames de petr�leo y pesca ilegal; �crecimiento urbano� produce da�o atmosf�rico e h�drico, aumento del parque automotor, inadecuado manejo de residuos s�lidos y escasa informaci�n; �cambio clim�tico� dado el incremento en la subida del aire, fen�meno de El Ni�o, retroceso de glaciares, desastres naturales y gases de invernadero; entre las que m�s resaltan (Secretar�a Nacional de Planificaci�n y Desarrollo [Senplades], 2007).
Durante los a�os 2007-2008, se desarrolla el proceso y posterior aprobaci�n del nuevo texto constitucional, donde est� conceptualizado y definido el sistema econ�mico de �social y solidario�, y entre sus caracter�sticas fundamentales debe darse una �relaci�n din�mica entre Estado, sociedad y mercado, pero dentro de un contexto y en armon�a con la naturaleza� y adem�s, la misma naturaleza goza jur�dicamente ser �sujeto de derecho� (Constituci�n de la Rep�blica del Ecuador [Const.], 2008, p�g. Art. 283). Es a partir de este mandato, la pol�tica p�blica econ�mico-ambiental se dise�a con base a este nuevo precepto.
El gobierno en 2013, la pol�tica p�blica ambiental se dise�a para �Conocer, valorar y conservar y manejar de manera sustentable el patrimonio natural y biodiversidad terrestre, acu�tica continental, marina y costera, con el acceso justo y equitativo a sus beneficios� (Secretar�a Nacional de Planificaci�n y Desarrollo [Senplades], 2013, p�g. 233). La misma que junto a la pol�tica en econom�a es �Impulsar la industria qu�mica, farmac�utica y alimentaria, a trav�s del uso soberano, estrat�gico y sustentable de la biodiversidad� (Senplades, 2013, p. 326). Ambas, poseen estrategias espec�ficas que buscan en cierto modo su coordinaci�n din�mica como manda la carta magna.
No antes, desde el punto de vista hist�rico, la conservaci�n ambiental en Ecuador cobra relevancia institucional cuando empieza en declarar a las Islas Gal�pagos como Parque Nacional en el a�o de 1936, ratific�ndose despu�s en el Convenio sobre Diversidad Biol�gico en 1993. Esta trayectoria contribuye a pensar, configurar y declarar el Sistema Nacional de �reas Protegidas (SNAP) en 2008 por mandato constitucional, para conservar el patrimonio natural y la biodiversidad. El mismo que se compone por una serie de instituciones como: Patrimonio de �reas Naturales del Estado (PANE), Gobiernos Aut�nomos Descentralizados (GAD�s), �reas Protegidas Comunitarias (APC) y �reas Protegidas Privadas (APP). Dos programas resultan de este conglomerado: �Socio Bosque� para voluntarios que deseen reforestar como incentivo econ�mico y el �Programa Financiero de Incentivos para la Reforestaci�n con fines Comerciales� para generar condiciones adecuadas para la producci�n, especialmente en la silvicultura (Senplades 2013).
Posteriormente hay que mencionar las recomendaciones de la Norma Internacional 14001 para dise�ar la pol�tica ambiental. Sirve para cualquier organizaci�n, p�blica y privada, favorecerse de un marco de referencia que permita protecci�n y respuesta a las condiciones cambiantes, y evite los desequilibrios con la sociedad y econom�a. Su esbozo debiera estar bajo ciertos aspectos que puedan ser considerados como principios: apropiada al prop�sito y contexto de la organizaci�n, proporciones referencias para los objetivos, e incluya compromiso y prevenci�n para el amiente y la misma organizaci�n. Por lo tanto, �sta debe �mantenerse como informaci�n documentada; comunicarse dentro de la organizaci�n; y estar disponible para las partes interesadas� (Organizaci�n Internacional de Normalizaci�n [ISO], 2015, p�g. 8).
Adem�s, hay que tomar en cuenta las tendencias a nivel mundial por mejorar la econom�a y ambiente. Pues, por parte de la Organizaci�n de las Naciones Unidas (ONU) publica su Agenda 2030, donde constan los macro objetivos para dise�ar la pol�tica econ�mico-ambiental que provienen del exterior. Entre ellos est� aquel que busca �promover el crecimiento econ�mico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos� (Centro Econ�mico para Am�rica Latina y El Caribe [CEPAL], 2018, p�g. 39), cuya pol�tica acorde se dirige a mejorar progresivamente, la producci�n y el consumo de los recursos, pero desvinculando el crecimiento econ�mico que degrada el medo ambiente.
El segundo objetivo es �proteger, restablecer y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar sosteniblemente los bosques, luchar contra la desertificaci�n, detener e invertir la degradaci�n de las tierras y detener la p�rdida de biodiversidad� (CEPAL, 2018, pag. 67), y su pol�tica busca movilizar recursos para financiar la geti�n forestal y proporcionar aquellos incentivos que promuevan la conservaci�n y reforestaci�n.
Como Ecuador decide estar de acuerdo con los objetivos y pol�ticas de la agenda de la ONU, el gobierno desde 2017 se acoge a los desaf�os y traza sus objetivos nacionales. Uno de ellos tiene relaci�n con el ambiental para �Garantizar los derechos de la naturaleza para las actuales y futuras generaciones� (Secretar�a Nacional de Planificaci�n y Desarrollo [Senplades], 2017, p�g. 64), porque se busca la responsabilidad ambiental y en ambici�n por romper con el modelo econ�mico tradicional del extractivismo, ya que genera patrones insostenibles de consumo y producci�n que dejan deforestaci�n, cambio en el uso del suelo, p�rdida de biodiversidad, erosi�n, reducci�n y contaminaci�n causada por el cambio clim�tico. Una de sus pol�ticas estrat�gicas se dirige hacia el incentivo de producci�n y consumo con principios de econom�a circular y bioeconom�a, para fomentar el reciclaje y combatir la obsolescencia.
El objetivo econ�mico es �Consolidar la sostenibilidad del sistema econ�mico social y solidario, y afianzar la dolarizaci�n� (Senplades, 2017, p�g. 76), fundamentada en el anhelo de hacer a la econom�a ecuatoriana creciente y sostenida con condiciones estructurales propias y locales, pues la problem�tica a�n es latente como patrones de consumo insostenibles, acumulaci�n de capital desmesurada, desigualdad, trabajo precario, vulnerabilidad por efectos externos, entre las m�s resaltantes. En relaci�n con el ambiente, la pol�tica p�blica desde la econom�a se hace presente cuando se busca incentivar la inversi�n privada intensiva, tanto nacional y extranjera, para que genere empleo, transferencia de tecnolog�a y producci�n limpia, con mecanismo de regulaci�n para las distintas formas de asociaci�n y alianzas p�blico-privada
En el actual gobierno que lleva desde 2021, plantea su planificaci�n bajo ejes nacionales. Respecto al eje econ�mico, su objetivo es �Fomentar la productividad y competitividad en los sectores agr�cola, industrial, acu�cola y esquero, bajo el enfoque de econom�a circular� (Secretar�a Nacional de Planificaci�n [SNP], 2021, p�g. 54), cuya pol�tica pretende el mejoramiento de los sectores productivos no petroleros para ser competitivos y productivos, con infraestructura, insumos y tecnolog�as modernas y limpias. Pues, a�n perdura la falta de consciencia ambiental, especialmente en las actividades agrarias, sin que ello perjudique las ganancias de los productores.
En el ecol�gico se construye el objetivo de �Fomentar modelos de desarrollo sostenibles aplicando medidas de adaptaci�n y mitigaci�n al cambio clim�tico� (SNP, 2021, p�g. 87), cuya pol�tica est� dise�ada para conseguirse la promoci�n de modelos circulares que permitan la recuperaci�n de ecosistemas y la reducci�n de contaminantes y presiones sobre los recursos naturales e h�dricos. Justificado en los problemas de cambio clim�tico, contaminaci�n, crisis energ�tica e inconsciente uso de recursos naturales.
A pesar que existe efectivamente la pol�tica p�blica sobre ambiente y econom�a en Ecuador, a�n se mantienen valores en sus indicadores que son de consideraci�n. Con base a la informaci�n oficial que arroja las cuatro encuestas anuales existentes: agropecuario, residuos, presi�n y gesti�n ambiental, se muestran los datos generales y principales a nivel nacional, sobre algunas pr�cticas que revelan de cierta manera, la conciencia ambiental y la gesti�n a nivel empresarial y de gobiernos locales (cf. Tabla 1).
En esta tabla puede verificarse que el sector agropecuario se ve reducida el uso del suelo, disminuye levemente el empleo, sufre de sequ�a y heladas, y las personas reciben asistencia t�cnica de la instituci�n p�blica y luego privada. Por otro lado, la poblaci�n se moviliza en transporte p�blico y menos de un tercio posee veh�culo propio, consume m�s gasolina extra y di�sel, y genera m�s residuos de tipo org�nico y bolsas pl�sticas. A nivel de gobierno local solo una d�cima de ello no cuenta ordenanzas municipales de tipo ambiental. Finamente, hay reducci�n de factores contaminantes de un a�o a otro, pero a�n persisten aquellos que afectan al aire, ruido y visual.
Figura 1: Indicadores ambientales a nivel nacional durante el periodo 2020-2021
�rea |
2020 |
2021 |
�rea |
2020 |
2021 |
Sector agropecuario |
Consumo de gasolina |
||||
Uso del suelo (millones de h) |
6,1 |
5,9 |
Extra (%) |
47,8 |
48,5 |
Empleo en terreno (millones de personas) |
2,8 |
2,5 |
Di�sel (%) |
29,6 |
33,6 |
Sequ�a (h) |
4119 |
708 |
Residuos |
||
Helada (h) |
1054 |
1753 |
Org�nico (%) |
55,69 |
|
No recibe asistencia t�cnica (%) |
8,2 |
Pl�stico suave (%) |
6,51 |
||
Recibe asistencia del MAG (%) |
40,7 |
Pa�ales, papel higi�nico y toallas sanitarias (%) |
6,34 |
||
Recibe asistencia de casa comercial (%) |
21,4 |
Cart�n (%) |
5,26 |
||
Movilizaci�n |
Papel (%) |
4,9 |
|||
Veh�culo (%) |
23 |
22,7 |
Pl�stico r�gido (%) |
4,5 |
|
P�blico (%) |
56,2 |
58,6 |
Gobiernos aut�nomos |
||
Propio (%) |
30,2 |
30,4 |
No cuenta ordenanzas (%) |
10,9 |
|
Empresarial |
Clasif. De residuos (%) |
52,3 |
61,5 |
||
Empresarial |
|||||
Sector empresarial |
|||||
Empresas con certificado ISO:14001 |
Actividad econ�mica con certificado ISO: 14001 |
||||
S� tiene (%) |
257 |
Extracci�n en minas y canteras |
|||
No tiene (%) |
11.981 |
S� tiene (%) |
27 |
||
Tama�o empresarial |
No tiene (%) |
137 |
|||
Mediana |
Industria manufacturera |
||||
S� tiene (%) |
89 |
S� tiene (%) |
111 |
||
No tiene (%) |
9.484 |
No tiene (%) |
1.596 |
||
Grande |
|||||
S� tiene (%) |
168 |
||||
No tiene (%) |
2.496 |
||||
Contaminaci�n |
|||||
Visual (%) |
28,8 |
23,8 |
Basura (%) |
37 |
26,4 |
Agua (%) |
31 |
19,9 |
Aire (%) |
40,9 |
32,8 |
Ruido (%) |
39,1 |
32,9 |
Excretas de animales callejeros (%) |
50,4 |
- |
Adaptado de las �Encuestas Ambientales� en agropecuaria, residuo, presi�n y gasto ambiental, del Instituto Nacional de Estad�sticas y Censos (2021), disponible en Ambiente y agropecuario | (ecuadorencifras.gob.ec)
Con lo visto hasta ahora, vale hacerse la siguiente pregunta �En qu� consiste la pol�tica p�blica ambiental para que contribuya al crecimiento econ�mico sostenible en Ecuador a trav�s del an�lisis durante el periodo 2008-2020?
Para lograrlo, se plantea como objetivo general hacer una descripci�n y explicaci�n de conceptos que permitan la comprensi�n e importancia del dise�o de la pol�tica p�blica ambiental enfocada en el crecimiento econ�mico sustentable en Ecuador.
Metodolog�a
El presente art�culo de reflexi�n est� elaborado bajo los contextos investigativos de descriptiva y documental. Bajo estos lineamientos se desarrolla el relato discursivo para entender los aspectos terminol�gicos que ayudan a la comprensi�n de la importancia del dise�o de pol�tica p�blica en general y enfocada a la gesti�n ambiental.
El m�todo abordado es deductivo. El relato discursivo se desarrolla desde la perspectiva te�rico-conceptual de la pol�tica p�blica, el ambiente y el crecimiento econ�mico sostenible para aterrizar en los datos emp�ricos oficiales, durante un periodo de tiempo determinado.
Este art�culo de reflexi�n no se aplica t�cnica cuantitativa o cualitativa espec�fica, pero se incurre en la presentaci�n de la informaci�n de tipo num�rica con ayuda de ciertos indicadores acordes de la estad�stica descriptiva como tablas, graficas, promedio, correlaci�n, determinaci�n y modelo econom�trico lineal. Esto no implica que haya estad�stica diferencial que implique hacer uso de pruebas hip�tesis, pues el inter�s est� basado para contribuir al entendimiento y comprensi�n de la situaci�n actual, dado que la cantidad limitada de los datos, no resulta procedente para obtener resultados significativos. Por lo anterior, aqu� no constan datos de encuestas emp�ricas o poblaci�n y muestra, requisitos obligatorios que exigen las t�cnicas de investigaci�n.
Respecto al tipo de informaci�n, esta proviene de fuentes oficiales a nivel nacional e internacional desde el a�o 2008 hasta 2020, cuyas bases de datos est�n disponibles en sus p�ginas web respectivas, la misma que se hacen menci�n en la parte inferior de cada gr�fica y tabla mostrada. Adem�s, las publicaciones de documentos institucionalizados y de revistas cient�ficas acorde a los temas escogidos a ser descritos.
Resultados
Consideraciones para dise�ar la pol�tica p�blica
La pol�tica p�blica es un instrumento del Estado, y cuya finalidad es de alcanzar el �bien com�n� que demanda la sociedad. Tal pol�tica, debe expresar dos cosas en forma total o parcial: la visi�n social y el rol estatal, las mismas que con una serie de estrategias, en t�rminos generales pretende: �transformaciones estructurales, resoluci�n de problemas, asignaci�n de recursos y optimizaci�n de situaciones� (Podest�-Arzubiaga, 2000, p�g. 70).
Antes de seguir, aquello de bien com�n, resulta ser un concepto muy amplio, y como tal, tienen varios entendimientos a favor de las personas. Uno puede ser como las normas o instituciones que ayuden a gozar de derechos, protecci�n o facilitaci�n en sus esfuerzos; otro, el respeto a la personalidad e individualidad sin implicaci�n exclusiva al bienestar material; y, puede estar vinculado a la creaci�n de condiciones para conseguir los necesario por propios medios (Rojas, 2021).
Sin alejarse de la ruta de definici�n, la pol�tica p�blica tambi�n es concebida como una matriz de pensamiento, la cual tiene inmerso, un proceso sist�mico, din�mico, participativo, en movimiento e interactivo, dando la caracter�stica de ideolog�a, com�nmente identifica como �agenda p�blica�. Con esto se busca la ambiciosa transformaci�n o el modesto cambio, ya que en s� misma, es un medio para: construir consensos, conseguir poder y determinar actividades concretas (Orteg�n-Qui�ones, 2008).
Pero la pol�tica no es �lo p�blico� per se. Para que ambos t�rminos, est�n ling��sticamente acompa�ados e intr�nsecamente relacionados, el Estado debe estar presente, porque �l se hace responsable de los resultados sociales, indiferentemente que sea �xito o fracaso. Dado que lo p�blico es lo que hace de hilo conector entre Estado y sociedad, por lo que �no todo lo estatal es p�blico ni todo lo social es p�blico� (Graglia, 2012, p�g. 21).
La pol�tica p�blica se legitima y legaliza respaldada en el �derecho�, y con ello, los recursos p�blicos -monetario y no monetario- se asignan para la ejecuci�n de programas que contengan acciones concretas, necesarias y oportunas (No�l, 2019).
La pol�tica p�blica debe responder con �idoneidad y eficacia�, por lo que debe estar formulada de manera concreta y no generalizada. Caso contrario, �sta resulta inv�lida, cuando no se consiguen los resultados esperados (Cejudo & Michel, 2016). Para evitar la invalidez de una pol�tica p�blica es posible, si se considera el �proceso de dise�o�, el mismo que se compone de etapas como:
1. La formaci�n de la agenda; 2. La definici�n del problema p�blico; 3. La construcci�n de opciones para resolver el problema; 4. La decisi�n o la selecci�n de una opci�n; 5. La comunicaci�n de la pol�tica; 6. La implementaci�n de la pol�tica; 7. La evaluaci�n de la pol�tica. (S�enz, 2015, p�g. 562)
Todo dise�o de pol�tica p�blica implica considerar dos enfoques opuestos: �de arriba hacia abajo� o �de abajo hacia arriba�. En ambos, surge un conflicto interno a nivel de gobierno, porque se decide entre obedecer la ley y el grado de participaci�n directa. Adem�s, cada una presenta sus respectivas ventajas y desventajas.
� De arriba hacia abajo. Las ventajas son: toma de decisiones dif�ciles, generar resultados apropiados, ser m�s uniforme, entregar servicios, reglamentos y controles a tiempo y seguro. Las desventajas son: aprobaci�n y gu�a de acciones �nicamente por la ley, la elite puede influir en el dise�o y en el poder, e incapacidad de ajuste r�pida en tiempo y geograf�a.
� De abajo hacia arriba. Las ventajas son: los servidores p�blicos de nivel inferior est�n m�s en contacto con los ciudadanos y los de nivel medio hace discreci�n en prestaciones y sanciones, genera informaci�n, las negociaciones son m�s recurrentes y los consumidores eligen a su preferencia. Las desventajas son: conflictos en la participaci�n ciudadana por la manipulaci�n e intereses de pol�ticos, demoran las decisiones de calidad y riesgo de fraccionar al gobierno (Peters, 1995).
Escogido el enfoque, viene el proceso del dise�o. Aqu�, la pol�tica p�blica debiera ser reflexiva en dos sentidos: 1) �estudio de� cayendo en la elaboraci�n y realizaci�n y 2) �an�lisis en� involucrando el desarrollo de los instrumentos (Mendoza, 2006).
La pol�tica p�blica es dise�ada por la administraci�n p�blica. �sta labor� es interminable y relevante porque los problemas sociales son constantes y adem�s, el gobierno debe cumplir con sus promesas. El administrador se divide en algunos roles: hacedor porque el �xito o fracaso depende de �l, profesional porque decide y ejecuta, y tecn�crata porque utiliza instrumentos racionales y cient�ficos (Ospina-Bozzi, 1993). Este dise�o es un proceso que tiene inicio y final (cf. Figura 1).
Figura 2: Ciclo de vida de la pol�tica p�blica
Adaptado del art�culo �Gesti�n, pol�tica p�blica y desarrollo social: hacia la profesionalizaci�n de la gesti�n p�blica�, de Ospina (1993), de la Revista Gesti�n y Pol�tica P�blica, disponible en Gesti�n, pol�tica p�blica y desarrollo social: hacia la profesionalizaci�n de la gesti�n p�blica (cide.edu)
Durante el proceso del dise�o de pol�tica p�blica, la evaluaci�n es la etapa final y se compone de requisitos internos que responden a alcances y par�metros (cf. Tabla 2). Pero hay que determinar dos situaciones: 1) Construir el marco conceptual y metodol�gico para guiar la acci�n del gobierno con car�cter cient�fico y 2) Determinar si las organizaciones e instituciones van a ser quienes eval�en. Cualquier tipo de aproximaci�n entre ambas, el objetivo es el insumo principal para seguir una situaci�n espec�fica. El servidor p�blico decide acogerse a dicho objetivo o se inclina por su propio criterio (Guerrero, 1995).
Figura 3: Alcances y par�metros para evaluar la pol�tica p�blica
Alcances
Par�metros |
Descriptiva |
Cl�nico |
Normativa |
Experimental |
Pluralista |
Objetivo |
Registra cambios concretos y no explica causas. |
Utiliza el objetivo mismo de la pol�tica con su propia norma. |
Utiliza las normas externas, pero puede usarse el mismo objetivo o diferente. |
Utiliza el an�lisis colectivo y permanente a partir de los objetivos generales. |
Control cient�fico de los efectos a partir de los objetivos. |
Criterio |
Razonamiento inductivo y compara el antes y despu�s de la aplicaci�n. |
Razonamiento deductivo porque contrasta el objetivo con los resultados concretos. |
Razonamiento deductivo y utilizando definiciones y reglas propias. |
Razonamiento inductivo por utilizar resultados que se observan. |
Razonamiento inductivo y se compara el grupo afectado con el grupo de referencia. |
T�cnicas |
Muestras, encuestas, cuestionarios, informes del gobierno, an�lisis estad�sticos, etc. |
La encuesta, evaluaci�n sumaria (antes y despu�s) y la evaluaci�n formativa (seguimiento) |
Propio del evaluador. |
L�gica, experimental, sist�mica interna o pluralista, experta, pretoria y demogr�fica. |
Se escoge un grupo para control de forma aleatoria para compararlo frente a otro grupo. |
Valores |
Si hay cambios, es positivo. |
Lo define la autoridad responsables para ser verdadero |
Uso de normas y principios formales. |
Los involucrados definen la validez y el observador se posiciona. |
La experiencia verifica lo verdadero y confirma la teor�a de pol�tica p�blica sin juicios morales. |
Adaptado del art�culo �La evaluaci�n de pol�ticas p�blicas: enfoques te�ricos y realidades en nueve pa�ses desarrollados�, de Guerrero (1995), Revista Gesti�n y Pol�tica P�blica, disponible en La evaluaci�n de pol�ticas p�blicas: enfoques te�ricos y realidades en nueve pa�ses desarrollados (cide.edu)
Tipos de control para el dise�o de la pol�tica p�blica ambiental
Las formas de control ambiental se plantean en consideraci�n a ciertas figuras que existente como: la norma, los instrumentos econ�micos y la �tica. Cada una o todas pueden formar parte de la pol�tica p�blica. Todos pueden con la �nica finalidad en que la naturaleza no se degrade constantemente y pueda remediarse el da�o.
La perspectiva de la �norma ambiental� como ejecuci�n de pol�tica p�blica existe para corregir la degradaci�n de la naturaleza, causado fen�menos o externalidades como pueden ser el cambio clim�tico, la p�rdida de biodiversidad y la contaminaci�n, siendo esta �ltima, proveniente de todas las actividades humanas. Por ello, el cuerpo normativo debe ser un reflejo de las preferencias sociales y �ticos que est�n relacionadas con la consecuci�n de una mejor calidad de vida. Esto es importante para entender lo que quiere decir �contaminaci�n ambiental�, y en este caso, la norma ayuda a disipar posibles interpretaciones err�neas. Tambi�n, la norma debe proteger los �valores superiores�, para imposibilitar abuso por da�ar la naturaleza a cambio del pago de un precio, y adem�s, delimitar los umbrales que son intraspasables, no negociables e incomparables en t�rminos econ�micos. Por �ltimo, la norma debe imponer comportamientos que garanticen acciones de protecci�n ambiental, pues la defensa asciende a categor�a de mandato (Azqueta, Alviar, Dom�nguez, & Rayan, 2007).
La norma ambiental ecuatoriana se fundamenta en los principios universales del Desarrollo Sustentable contenidos en la Declaraci�n de Rio de Janeiro de (1992). La contaminaci�n se define como: �Presencia en el ambiente de sustancias, elementos, energ�a o combinaci�n de ellas, en concentraciones y permanencia superiores o inferiores� (Ley de Gesti�n Ambienal [LGA][Codificaci�n 19], 2004, p�g. 11). Luego se �garantiza el derecho de las personas a vivir en un ambiente sano y ecol�gicamente equilibrado, as� como proteger el derecho de la naturaleza para la realizaci�n del bien vivir� (C�digo Org�nico del Ambiente [COA], 2017, p�g. Art. 1). Aqu�, el hecho de que la naturaleza tenga su derecho, significa que las personas deben respetarla, mantenerla, regenerarla y restaurarla en todas sus formas como existencia, ciclos vitales, estructura, funciones y evoluci�n (COA, 2017, Art. 6). Por �ltimo, la regularizaci�n ambiental consiste en otorgar autorizaci�n para ejecutar los proyectos, las obras o actividades que generan impacto o riesgo de contaminaci�n (Reglamento del COA, 2019, p�g. Art. 420).
Los �instrumentos econ�micos� son aquellos medios que un Estado utiliza de manera directa, para hacer que se cumpla la gesti�n ambiental desde el espectro de la pol�tica p�blica, esto son: 1) por incentivo como cargos, tarifas, tasas, mercados creados, patentes; 2) por finanzas como bonos y dep�sito-reembolso; y 3) por fisco como impuestos y subvenciones. Cada una puede ser efectiva, si est�n coordinadas con las medidas fiscales y capacidad de seguimiento y control administrativo adecuado que previamente indica la norma (Calder�n-Rossell, 2015).
Siguiendo el sentido de lo econ�mico como regulaci�n del ambiente, tambi�n forman parte los acuerdos que son firmados entre Estados, ya que son resultados de procesos de negociaci�n donde se dan las relaciones de cooperaci�n, y entran en la pol�tica p�blica ambiental internacional. Esto se lleva a cabo porque ciertos problemas se relacionan con el cambio clim�tico, y sus da�os que son valorados econ�micamente, resultan mayores, por lo tanto, requieren m�s esfuerzos en coordinaci�n y compromiso, para restaurar la naturaleza (Labandeira, Le�n, & V�squez, 2007).
En la legislaci�n ecuatoriana, los instrumentos econ�micos son denominados de manera sencilla como incentivos. Un figura puede encontrarse en forma de indemnizaciones con valor m�nimo del 10% del da�o ocasionado, siendo una cohesi�n por v�a penal para el agente contaminante (LGA, 2004, p�g. 13). Adicionalmente, los servicios ambientales solo pueden ser financiados con aportes p�blicos y privados, donaciones, pr�stamos internacionales, impuestos, tasas y otras que se rijan a fines ambientales (COA, 2017, Art. 86); y, son importantes porque producen beneficios directos o indirectos, adema proteger los derechos de la naturaleza (Reglamento COA, 2019, Art. 248).
La ��tica ambiental� es un tema muy amplio, pues aborda algunas condiciones que deben reunirse para que sea efectiva y poder mejorar la situaci�n ecol�gica, y adem�s, tomar decisiones, en este aspecto, resultan dif�ciles, pero la cultura y la sociedad facilitan la conducta humana responsable. En esta �tica, el �valor intr�nseco� se vuelve un concepto clave, pues absolutamente todo lo que no es humano, ni creado por �l, posee valor en s� mismo y es independiente de la utilidad que puedan ofrecer. Esto niega que haya un �valor extr�nseco�, es decir, el humano es quien da valor a todo, y desde esta perspectiva, la motivaci�n moral de preservaci�n se vuelve insuficiente (ten Have, 2010).
Cuando se hace referencia a la �tica ambiental, se est� incursionando en el razonamiento filos�fico, con el objetivo de brindar justificaci�n y motivaci�n. Pero posee algunas acepciones como 1) ata�e a todas las formas de organizaci�n social, vida y tiempo; 2) coincide con la �tica tradicional, las ciencias sociales y exactas, y estudios sobre el ambiente; 3) no es ajena a ideas y perspectivas que compiten entre s�, pues la protecci�n siempre est� presente; 4) es global, porque los problemas ecol�gicos son a escala planetaria; 5) es revolucionaria, cuando enfatiza en extender las obligaciones de protecci�n a las generaciones futuras y a todo lo que sea no humano (Yang, 2010).
La �tica ambiental intenta encontrar un sistema econ�mico que contemple los l�mites de la Tierra y las exigencias de la calidad de la vida. En el terreno pol�tico, propugna un orden econ�mico y pol�tico internacional m�s equitativo, basado en los principios de la democracia, la justicia global y los derechos humanos universales (Yang, 2010, p�g. 27).
En Ecuador, los principios que constan en el c�digo vienen ser reflejos de la �tica ambiental. Esto se identifica en conceptos como responsabilidad integral, mejora en tecnolog�a y pr�cticas, sostenibilidad, paga quien contamine, favoritismo para ambiente y naturaleza, acceso a informaci�n, participaci�n y justicia, precauci�n, prevenci�n, reparaci�n integral, y subsidios. Pr�cticamente, la responsabilidad en materia jur�dico-ambiental implica que a todos y en todas las formas de organizaciones en el pa�s, resulta obligatorio responder por los da�os e impactos que se generen (C�digo Org�nico del Ambiente [COA], 2017).
El servidor p�blico encargado de dise�ar la pol�tica p�blica ambiental debe tomar en cuenta que �sta debe estar intr�nsecamente relacionada con otras ciencias disciplinarias de importancia para el pa�s. Adem�s, hay dos tipos de pol�ticas. Las �expl�citas o reactivas� que se originan desde los organismos ambientalistas enfocadas a disminuir los efectos negativos que emanan de la producci�n y el consumo, evaluar los proyectos econ�micos en raz�n del ambiente, conservar los recursos naturales renovables, conservar el suelo, proteger los recursos marinos, y reducir la contaminaci�n (Comisi�n Econ�mica para Am�rica Latina y el Caribe [CEPAL], 2001).
El otro tipo de pol�tica ambiental es la �impl�cita� que nace desde los ministerios o el poder central, la misma que no debe ser confundida con la pol�tica de desarrollo, porque esta �ltima, es solo la fuente para generar la decisi�n o la t�cnica que hace efectiva la responsabilidad ambiental. Esta se dise�a en respuesta al aumento del producto interno bruto, porque se traduce por lo general, en mayor crecimiento en el sector industrial, las crisis y ajustes econ�micos que generan recorte en el gasto p�blico. Tambi�n, hay que tomar en cuenta la situaci�n macroecon�mica de un pa�s, ya que est� en relaci�n de la modalidad de producci�n nacional reforzada en la extracci�n o explotaci�n de recursos naturales, af�n en el aumento de las exportaciones no responsables, deseo desmesurado por captar capitales o inversi�n productiva, expansi�n del espacio territorial por actividades econ�micas o geopol�tica, prioridad de sectores econ�micos con mayor valor agregado, expansi�n de la frontera agropecuaria con impacto desde sus tecnolog�a agro-industrial, y las necesidades por la obra p�blica (CEPAL, 2001).
Indicadores para el dise�o de pol�ticas p�blicas ambientales
Un servidor p�blico que debe dise�ar la pol�tica p�blica debe consultar sobre los indicadores ecol�gicos. Un primer referente puede ser la �huella ecol�gica (HE)� que indica el impacto que ocasiona la poblaci�n cuando demanda recursos naturales para producir bienes de consumo, y al mismo tiempo, la �biocapacidad� de la naturaleza para absorber los desechos o residuos que surgen en el proceso productivo. Como resultado, se dice que hay �d�ficit ecol�gico�, cuando la actividad productiva del ser humano es superior la capacidad de la naturaleza por regenerarse de manera natural, y �super�vit� cuando es todo lo contrario (Condorchem Envitech, 2017).
A nivel mundial, el aumento en el d�ficit ecol�gico por persona es evidente, tanto en aumento y leve declinaci�n en el largo plazo (cf. Figura 3). En Norteam�rica se observa la fuerte tendencia en su d�ficit, por mantener su modelo de producci�n t�pico de las econom�as de alto nivel de desarrollo. En Centroam�rica tambi�n hay d�ficit ecol�gico, aunque es en menor magnitud, pues son territorios peque�os, en relaci�n a los otros diversos pa�ses del continente. Final, en Suram�rica se observa que el d�ficit ha estado disminuyendo, sobre su capacidad natural fija de recuperaci�n y cada vez menos producci�n.
Adaptado de la �Base de datos de la tendencia por pa�s de huella ecol�gica�, de FootPrint Nertwork (2022), disponible en https://data.footprintnetwork.org/#/countryTrends?type=BCpc,EFCpc&cn=2004
Figura 4: Huella ecol�gica versus biocapacidad por persona, a nivel mundial y Am�rica durante 1961-2018
El hacedor de pol�tica p�blica tambi�n debe tener como referencia la situaci�n ecol�gica de su pa�s frente a sus hom�nimos regionales para tener una idea m�s amplia. (cf. Figura 4). El d�ficit en Am�rica del Sur es m�s fuerte en Argentina y Uruguay. Del otro extremo est�n Venezuela, Ecuador y Chile, cuya reducci�n es evidente. Incluso, la econom�a chilena presenta reversi�n en la tendencia, es decir, super�vit; y en el caso venezolano, tanto su huella como biocapacidad, tienden a disminuir.
Adaptado de la �Base de datos de la tendencia por pa�s de huella ecol�gica�, de FootPrint Nertwork (2022), disponible en https://data.footprintnetwork.org/#/countryTrends?type=BCpc,EFCpc&cn=2004
Figura 5: Huella ecol�gica versus biocapacidad por persona, a nivel de pa�s suramericano durante 1961-2018
El hacedor de pol�ticas ambientales recurre a datos estad�sticos para identificar situaci�n con base a la comparaci�n (cf. Tabla 4). Ecuador posee biocapacidad media anual igual al 3,8% y huella ecol�gica media en 1,7%. Aquello posiciona al pa�s frente al mundo, como superior en biocapacidad e inferior en huella; incluso, est� en mejor situaci�n frente al promedio centroamericano. Comparado con los dem�s pa�ses de la regi�n del sur, la econom�a ecuatoriana est� en pen�ltimo lugar, por encima de Venezuela, seg�n ambos indicadores ecol�gicos.
Figura 6: Estad�sticos descriptivos de la huella ecol�gica (HE) y biocapacidad, por persona durante 1961-2018
Variable |
Indicador |
Media |
Variable |
Indicador |
Media |
|
Mundo |
Biocap. |
2,2 |
Chile |
Biocap. |
4,3 |
|
|
HE |
2,6 |
|
HE |
3,0 |
|
Norteam�rica |
Biocap. |
5,6 |
Per� |
Biocap. |
5,8 |
|
|
HE |
9,4 |
|
HE |
2,1 |
|
Centroam�rica |
Biocap. |
2,1 |
Colombia |
Biocap. |
6,1 |
|
|
HE |
2,3 |
|
HE |
2,1 |
|
Suram�rica |
Biocap. |
11,1 |
Venezuela |
Biocap. |
1,0 |
|
|
HE |
2,7 |
|
HE |
0,9 |
|
Bolivia |
Biocap. |
27,5 |
Uruguay |
Biocap. |
10,1 |
|
|
HE |
2,5 |
|
HE |
4,2 |
|
Ecuador |
Biocap. |
3,8 |
Paraguay |
Biocap. |
24,4 |
|
|
HE |
1,7 |
|
HE |
3,6 |
|
Argentina |
Biocap. |
7,5 |
Brasil |
Biocap. |
13,9 |
|
|
HE |
3,4 |
|
HE |
2,7 |
Adaptado de la �Base de datos de la tendencia por pa�s de huella ecol�gica�, de FootPrint Nertwork (2022), disponible en https://data.footprintnetwork.org/#/countryTrends?type=BCpc,EFCpc&cn=2004
Otro indicador que ayuda al dise�ador de pol�tica p�blica es el de �sustentabilidad ambiental�. Este instrumento mide el progreso general en un pa�s a modo de agregado, pues est� en funci�n de otros indicadores que derivan de datos que reflejan informaci�n sobre el medio ambiente (Socioeconomic Data and Applications Center [SEDAC], 2022).
Latinoam�rica y el Caribe es la pen�ltima regi�n con 32 pa�ses, posicion�ndose en el tercer puesto de la lista sobre la media en el indicador ambiental con 44,29. Su dispersi�n t�pica de 6,80 lo ubica por encima de los Estados con formaci�n sovi�tica (cf. Tabla 5). Esto indica se encuentra en una posici�n considerada aceptable, compartiendo los primeros lugares con otras regiones m�s desarrolladas y comprometidas con la conservaci�n ambiental en el mundo.
Figura 7: Estad�sticos sobre el �ndice de sustentabilidad ambiental por regi�n en 2022
Regi�n |
N |
Media |
Desv.Est. |
Asia-Pacific |
25 |
36,02 |
9,49 |
Eastern Europe |
19 |
53,24 |
9,45 |
Former Soviet States |
12 |
41,10 |
5,00 |
Global West |
22 |
63,30 |
8,79 |
Greater Middle East |
16 |
36,66 |
7,58 |
Latin America & Caribbean |
32 |
44,29 |
6,80 |
Southern Asia |
8 |
31,64 |
9,25 |
Sub-Saharan Africa |
46 |
37,05 |
7,94 |
Adaptado de la �Base de datos del EPI2022 Results� de Environmental Performance Index [EPI] (2022), disponible en https://epi.yale.edu/downloads
A nivel de Latinoam�rica, Ecuador sube de posici�n, de 93 a 66, dado su valor en el �ndice de sustentabilidad ambiental que aumenta de 37,3 a 46,5 puntos porcentuales, respectivamente. Esta mejora se interpreta en que la pol�tica de conservaci�n del pa�s para el medio ambiente es favorable desde el a�o 2000. La mayor�a de pa�ses que son islas ubicadas en Centroam�rica se encuentran en mejor posici�n y es contrario para los pa�ses en continente (Environmental Performance Index [EPI], 2022).
El dise�ador de pol�tica ambiental debe consultar un tercer �ndice que es ��ndice de planeta vivo�. Este refleja a nivel planetario, el cambio de la salud en los ecosistemas, patrones de consumo dado la presi�n que ejerce la poblaci�n, p�rdida en recursos naturales y afectaci�n en especies de animales vertebrados. Al respecto de este �ltimo, es referente porque �se asume que las tendencias en sus poblaciones es t�pica de la biodiversidad en general� (Quiroga-Mart�nez, 2007, p�g. 108) 1970.
Actualmente hay retroceso del h�bitat mundial en 68%, correspondiente al rango compuesto por periodo desde el a�o base de 1970 con -73% y 2016 con -62% (World Wild Foundation [WWF], 2021) (cf. Tabla 6). Am�rica Latina y El Caribe se ubican en �ltimo lugar, como la regi�n con mayor retroceso, causado principalmente por el uso de la tierra y sus recursos h�dricos, la sobreexplotaci�n pesquera.
Figura 8: �ndice de planeta vivo a nivel mundial y regional en 2020
Variable |
Mundo (%) |
Europa y Asia central (%) |
Norteam�rica (%) |
Asia pacifico (%) |
�frica (%) |
Latam (%) |
�ndice (Prom. 1970-2016) |
-68 |
-24 |
-33 |
-45 |
-65 |
-94 |
Uso de la tierra y mar |
57,9 |
52,5 |
43 |
45,9 |
51,2 |
|
Sobreexplotaci�n de especies |
19,7 |
17,9 |
26,9 |
35,5 |
21,8 |
|
Invasi�n de especies no nativas |
10,9 |
14,4 |
14 |
11,6 |
12,2 |
|
Contaminaci�n |
7,5 |
10,2 |
11 |
2,8 |
2,3 |
|
Cambio Clim�tico |
|
4 |
5 |
5 |
4,1 |
12,5 |
Adaptado del �Informe Planeta Vivo [versi�n en Ingl�s]� de la World Wide Foundation (2021), disponible en la p�gina web https://wwf.panda.org/es/campanas_ambientales/ipv2020/
Un cuarto indicador es el �ahorro neto ajustado (ANA)� que es �igual al ahorro nacional neto m�s el gasto en educaci�n y menos el agotamiento de fuentes de energ�a, el agotamiento de minerales, el agotamiento neto de recursos forestales, y el da�o por emisiones de part�culas y de di�xido de carbono., solo que existen algunos� (Index Mundi, 2022). Puede ser consultado desde la �ptica de inclusi�n o exclusi�n de da�o, causado por la emisi�n de part�culas.
Am�rica Latina y el Caribe registra en la �ltima d�cada niveles superiores de contaminaci�n la d�cada del setenta, pero siguen siendo inferior a nivel mundial (cf. Tabla 7). El continente registra diferencia en el promedio por d�cada de 1,44% [7,71 � 6,27] de da�o al ambiente, s�lo en la �ltima d�cada mostrada.
Figura 9: Ahorro neto ajustado que incluyente y excluyente el da�o ambiental
Indicador |
�rea |
1981-1990 (%) |
1991-2000 (%) |
2001-2010 (%) |
2011-2020 (%) |
Incluye da�o |
Mundo |
7,25 |
8,69 |
9,27 |
10,33 |
Am�rica Latina y el Caribe |
6,13 |
7,66 |
5,10 |
6,27 |
|
Am�rica del Norte |
7,75 |
7,98 |
8,37 |
7,51 |
|
Asia oriental y el Pac�fico |
N/A |
13,21 |
13,03 |
14,24 |
|
Europa y Asia central |
7,48 |
8,50 |
9,46 |
9,45 |
|
Asia meridional |
7,66 |
11,04 |
18,30 |
18,81 |
|
Oriente Medio y Norte de �frica |
3,02 |
6,93 |
20,91 |
14,44 |
|
�frica al sur del Sahara |
3,65 |
3,69 |
3,33 |
3,27 |
|
Excluye da�o |
Mundo |
9,06 |
8,97 |
9,51 |
10,58 |
Am�rica Latina y el Caribe |
9,03 |
8,46 |
8,64 |
7,71 |
|
Am�rica del Norte |
8,57 |
7,79 |
5,21 |
6,34 |
|
Asia oriental y el Pac�fico |
N/A |
13,48 |
13,29 |
14,57 |
|
Europa y Asia central |
8,71 |
8,64 |
9,56 |
9,53 |
|
Asia meridional |
8,57 |
14,10 |
20,08 |
20,14 |
|
Oriente Medio y Norte de �frica |
6,07 |
7,74 |
21,33 |
14,81 |
|
�frica al sur del Sahara |
20,28 |
6,52 |
5,69 |
4,86 |
Adaptado de la �Base de datos por indicadores del medio ambiente� del Banco Mundial (2022), disponible en la p�gina web https://datos.bancomundial.org/indicador?tab=all
El ahorro neto ajustado de Ecuador durante el periodo 2011-2020 se contabiliza en 8,80% cuando incluye el da�o y 9,11% cuando lo excluye, la diferencia es 0,31% como emisi�n por part�culas. Solo superado por Uruguay que genera poca contaminaci�n y Venezuela no presenta datos (cf. Tabla 8).
Figura 10: Ahorro neto ajustado incluyente y excluyente de pa�s suramericano durante el periodo 2011-2020
Indicador |
Pa�s |
2011 |
2012 |
2013 |
2014 |
2015 |
2016 |
2017 |
2018 |
2019 |
2020 |
Promedio |
Incluye el da�o |
Argentina |
7,25 |
5,49 |
4,29 |
4,65 |
5,02 |
5,04 |
4,96 |
1,60 |
3,64 |
8,55 |
5,05 |
Bolivia |
14,22 |
13,31 |
11,95 |
9,67 |
6,03 |
6,78 |
6,09 |
5,42 |
4,08 |
2,22 |
7,98 |
|
Brasil |
10,60 |
10,03 |
10,60 |
8,78 |
8,10 |
7,36 |
7,36 |
5,76 |
5,59 |
6,96 |
8,11 |
|
Chile |
7,41 |
8,79 |
7,84 |
9,07 |
10,68 |
7,45 |
5,23 |
3,10 |
4,45 |
7,55 |
7,16 |
|
Colombia |
2,95 |
2,49 |
3,17 |
3,84 |
4,81 |
5,51 |
4,52 |
3,61 |
3,59 |
2,05 |
3,65 |
|
Ecuador |
9,38 |
10,41 |
10,97 |
10,83 |
9,31 |
10,09 |
9,26 |
6,46 |
6,51 |
4,75 |
8,80 |
|
Per� |
14,21 |
13,36 |
13,70 |
13,02 |
12,22 |
10,67 |
10,06 |
9,44 |
10,45 |
9,84 |
11,70 |
|
Paraguay |
19,22 |
13,57 |
18,52 |
17,50 |
17,67 |
19,63 |
20,46 |
18,33 |
16,79 |
17,68 |
17,94 |
|
Uruguay |
9,24 |
2,90 |
4,50 |
2,85 |
4,71 |
7,49 |
5,17 |
3,12 |
5,03 |
5,21 |
5,02 |
|
Venezuela |
N/A |
N/A |
N/A |
N/A |
N/A |
N/A |
N/A |
N/A |
N/A |
N/A |
- |
|
Excluye el da�o |
Argentina |
7,37 |
5,61 |
4,41 |
4,79 |
5,16 |
5,19 |
5,10 |
1,74 |
3,79 |
8,71 |
5,19 |
Bolivia |
14,74 |
13,81 |
12,43 |
10,12 |
6,47 |
7,21 |
6,52 |
5,84 |
4,52 |
2,69 |
8,44 |
|
Brasil |
10,81 |
10,23 |
10,79 |
8,96 |
8,28 |
7,54 |
7,54 |
5,93 |
5,76 |
7,14 |
8,30 |
|
Chile |
7,55 |
8,93 |
7,98 |
9,21 |
10,81 |
7,58 |
5,36 |
3,23 |
4,58 |
7,69 |
7,29 |
|
Colombia |
3,16 |
2,69 |
3,35 |
4,01 |
4,97 |
5,67 |
4,69 |
3,77 |
3,75 |
2,22 |
3,83 |
|
Ecuador |
9,71 |
10,74 |
11,29 |
11,15 |
9,64 |
10,42 |
9,57 |
6,75 |
6,80 |
5,07 |
9,11 |
|
Per� |
14,48 |
13,62 |
13,94 |
13,25 |
12,45 |
10,89 |
10,28 |
9,65 |
10,66 |
10,07 |
11,93 |
|
Paraguay |
19,49 |
13,85 |
18,77 |
17,73 |
17,88 |
19,85 |
20,68 |
18,55 |
17,00 |
17,90 |
18,17 |
|
Uruguay |
9,32 |
2,98 |
4,57 |
2,92 |
4,78 |
7,56 |
5,24 |
3,19 |
5,10 |
5,28 |
5,09 |
|
Venezuela |
14,33 |
8,19 |
-0,07 |
-11,37 |
N/A |
N/A |
N/A |
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2,77 |
Adaptado de la �Base de datos por indicadores del medio ambiente� del Banco Mundial (2022), disponible en la p�gina web https://datos.bancomundial.org/indicador?tab=all
Crecimiento econ�mico sostenible para fomentar la protecci�n ambiental
El t�rmino de �sostenibilidad� debe comprenderse como un sistema, cuyos elementos pueden ser concretos y abstractos, unidos entre ellos en diferentes y diversas maneras, incluso, se identifican las transacciones econ�micas. Su comportamiento depende del entorno donde se desenvuelve, y al mismo tiempo genera consecuencias en ello. El inter�s del dise�ador de pol�tica se debate entre la preservaci�n ambiental versus la econ�mica, porque la sostenibilidad de un sistema puede desviarse a la conservaci�n de uno u otro. En s�, debe tener claro el objetivo de la sostenibilidad, si es mejorar el producto que se consume o transformar el sistema de producci�n (Gallop�n, 2003).
La protecci�n del ambiente, crecimiento econ�mico y calidad de vida para la sociedad, resultan ser dimensiones de alta complejidad para coordinar, ya que requiere cambiar el patr�n tradicional de consumo, el mismo que proviene del modelo de producci�n de bienes que necesita transformar los recursos naturales, a costa de generar residuos que afectan a la capacidad de regeneraci�n del ecosistema. Por eso, el af�n desmedido en la acumulaci�n de capital f�sico y financiero atenta contra el capital natural y lo hace escasear. Frente a esta observaci�n, durante los primeros a�os de la d�cada del setenta se fortalece la consciencia ambiental en los pa�ses industrializados (Comisi�n Econ�mica para Am�rica Latina y El Caribe [CEPAL], 1991).
Nace entonces, el concepto de �econom�a sostenible�, el cual busca reflejar la relaci�n entre medio ambiente con el desarrollo. Esta idea se origina en el informe de la Comisi�n Brundtland denominado Nuestro Futuro Com�n (1987), inspirado en satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer la satisfacci�n de las generaciones futuras. Su formalizaci�n se consolida en la Declaraci�n de R�o sobre Medio Ambiente y Desarrollo (1992) donde se esbozan sus principios. Tiempo despu�s se discute en la Cumbre Mundial Sobre desarrollo Sostenible (2002) sobre pobreza, desarrollo, medio, financiamiento, consumo y producci�n, pero con la perspectiva de sustentabilidad. As�, su marco institucional se desarrolla en Rio+20 (2010), de donde surge la Agenda Mundial con los Objetivos para el Desarrollo Sostenible (ODS, 2015). Aqu� se nace el concepto de �econom�a verde� el cual se define como:
La idea de una �econom�a verde� supon�a que el cambio de paradigma necesario para proteger el medio ambiente puede generar tambi�n nuevas oportunidades de crecimiento econ�mico, un tema importante en un momento de crisis internacional. (Comisi�n Econ�mica para Am�rica Latina y El Caribe [CEPAL], 2018)
Una econom�a sostenible puede ser considerada de dos maneras opuestas. Una es tipo �d�bil� que pretende conservar o aumentar el capital completo de una naci�n, para goce y disfrute de una generaci�n a otra, aunque esto implique decrecer los recursos naturales para acrecentar el artificial, adem�s, las acciones contaminantes pueden ser corregidas en los a�os posteriores. El otro tipo es �fuerte� que pretende obligar la conservaci�n del inventario natural, bajo la premisa de que no existe sustituci�n por parte del capital monetario, y m�s bien, �ste se complementa con la tecnolog�a existente en el presente, ayudada con la implementaci�n de t�cnicas que sean eficientes en el proceso de producci�n y/o cambios en el patr�n de consumo de recursos no renovables, para asegurar el bienestar m�s sano para las generaciones futuras (Cansino-Pozo & Castro-Bona�o, 2013).
Adaptado del escrito �Econom�a ecol�gica del libro Hacia una Econom�a m�s justa. Manual de corrientes econ�micas�, de Cansino y Castro (2013, p�g. 33). Editorial: Economistas Sin Fronteras.
Figura 11: Enfoque del ciclo econ�mico ambiental
Dado que en la Cumbre Mundial Sobre desarrollo Sostenible (2002) empieza a discutirse sobre �ambiente sustentable�, responde al enfoque pujante del desarrollo. Este se centra en mantener la conexi�n entre crecimiento econ�mico y equidad. Debe evitarse en caer confusiones que llevan a relacionarla enteramente con la microeconom�a o aislarlo de otras disciplinas. Se justifica en dos enfoques. El primero promueve un desarrollo que no debe trasgredir las leyes naturales, para evitar la degradaci�n del medio ambiente, caso contrario resulta irreversible. El segundo es m�s una cr�tica a los proyectos de inversi�n que fracasan porque su vida �til calculada finaliza antes del tiempo, a causa de factores externos como: instituciones inadecuadas, capital humano d�bil, incentivos en contra de la sustentabilidad o falta de recursos f�sicos y financieros. La idea de ambiente sustentable pretende asegurar, desde la econom�a, un equilibrio din�mico entre producci�n y equidad, tomando en cuenta los diferentes tipos de capital existentes en sus cantidades limitadas (Comisi�n Econ�mica para Am�rica Latina y El Caribe [CEPAL], 1991).
El dise�ador de pol�tica ambiental debe tener claro lo que implica la defensa ambiental, sin caer en el fanatismo de la extrema prohibici�n para las actividades econ�micas. �l debe comprender las relaciones internas del ambiente con los seres humanos y lo que determina la realidad socioecon�mica. Una vez que tenga claro el panorama, la figura de sobreexplotaci�n de recursos naturales puede ser cambiada a una de tipo supervisi�n, de modo que permita la regeneraci�n ecol�gica. De esta manera es posible fortalece la consciencia ambiental de los individuos de una sociedad, y con ayuda de la acci�n conjunta entre las organizaciones p�blicas y privadas, con o sin fines de lucro (Varea, Vargas, Barrezueta, & Parodi, 1995).
Como ayuda al principio est� el Estado, quien se responsabiliza de ofrecer las instancias institucionales que sea viable la pol�tica p�blica, tanto en econom�a como ambiental. Sobre todo es as� en Ecuador, donde la norma impera como medio de legalidad para generar orden y armon�a, adem�s, que por mandato constitucional debe proteger los derechos de la naturaleza y al mismo tiempo, llevar a cabo actividades econ�micas para mantener el crecimiento, pero generen pocos desechos degradantes del ambiente. Por ello son importantes los programas p�blicos ambientales.
El programa p�blico ambiental �Socio Bosque� en Ecuador se justifica en que el pa�s es un territorio peque�o y muy biodiverso, porque concentra y supera en especies de animales y vegetales a los pa�ses tropicales y templados. No obstante, sufre deforestaci�n y degradaci�n, incluso en mayor cuant�a que toda la regi�n. Esta p�rdida ambiental tiene sus explicaciones como: considerar tierras bald�as e improductivas a los bosques para expandir la frontera agr�cola, descontrol de la industria maderera, minera, monocultivos y camaroneras (Ministerio del Ambiente, 2013).
El programa Socio Bosque disminuye con el paso del tiempo (cf. Tabla 9). En t�rminos promedio, las hect�reas promedio donde se siembran �rboles alcanzan los 151.470, con beneficiarios 16.269 y con 246 convenios. Los a�os con las mayores cifras son: �rea reforestada y convenios en 2011, n�mero de beneficiarios en 2012. Tambi�n, hay a�os donde no existe informaci�n disponible, causada por falta de financiamiento p�blico, compromiso del gobierno y paralizaci�n por crisis sanitaria. Sin embargo, a partir del a�o 2017 en adelante se observa una disminuci�n en el programa.
Figura 12: Programa p�blico ambiental Socio Bosque durante el periodo 2008-2021
A�os |
�rea |
Beneficiario |
Convenios firmados |
ha |
Total |
Total |
|
2008 |
�150.105 |
� 11.167 |
� 52 |
2009 |
�298.735 |
� 19.928 |
� 330 |
2010 |
�240.175 |
� 30.885 |
�531 |
2011 |
�353.694 |
� 10.033 |
�541 |
2012 |
�198.006 |
� 46.092 |
�436 |
2013 |
�� 74.171 |
� 14.925 |
�377 |
2014 |
�191.430 |
� 40.718 |
�415 |
2015 |
�� 45.236 |
� 2.692 |
�15 |
2016 |
na |
na |
na |
2017 |
�� 70.505 |
� 445 |
� 5 |
2018 |
na |
na |
na |
2019 |
na |
na |
na |
2020 |
�� 41.266 |
� 1.930 |
�� 7 |
2021 |
���� 2.846 |
� 142 |
� 1 |
Promedio |
�� 151.470 |
16.269 |
246 |
Adaptado de las �Informaci�n General Socio Bosque�, de la secci�n Estad�sticas e Indicadores Ambientales del Ministerio del Ambiente, Agua y Transici�n Ecol�gica [MAATE) (2022a), disponible en la p�gina web
http://sinias.ambiente.gob.ec:8099/proyecto-sinias-web/estadisticasAmbientales.jsf?menu=01
La relaci�n entre �reas reforestadas y los beneficiados en el programa p�blico de Socio Bosque muestra tipo de tendencia directa (cf. Figura 4). El �ndice de correlaci�n de Pearson arroja valor de 51,8% de correspondencia entre ambas variables. Esto se traduce en que el programa presenta una armon�a mayormente positiva.
Pero esta tendencia es m�s fuerte en los l�mites por debajo de 20.000 hect�reas y 25.000 beneficiados. Como contra parte, los pares por fuera de estos l�mites presentan tendencia a declinar, lo que indica que en a�os hay menos beneficiados y m�s �reas reforestadas, aunque en menor cantidad de evidencia. Adem�s, no se incluyen los a�os donde no existe informaci�n.
�
Adaptado de las �Estad�sticas del patrimonio natural del Ecuador continental�, de la secci�n Estad�sticas e Indicadores Ambientales del MAATE (2022b), disponible en la p�gina web http://sinias.ambiente.gob.ec:8099/proyecto-sinias-web/estadisticasAmbientales.jsf?menu=01
Elaborado por la autora
Figura 13: Dispersi�n entre hect�reas reforestadas y beneficiados en el programa p�blico ambiental Socio Bosque.
La tendencia del uso de la tierra en Ecuador es hacia la disminuci�n (cf. Tabla 10). El ritmo de crecimiento promedio para bosques es -2,6%, para agropecuario en 3,1% y para vegetaci�n en 1,2%. Adem�s, la superficie en relaci�n al continente pone en evidencia lo importante de las superficie verde, ya que, los bosques representan m�s del 50% a pesar de la disminuci�n, m�s del 35% para uso de la actividad productiva de agricultura y cr�a de animales, y m�s del 9% es vegetaci�n.
Figura 14: Superficie para el uso de la tierra durante los a�os 2000-2016
A�os |
Bosque nativo |
Representa en el continente |
Agro pecuaria |
Representa en el continente |
Vegetaci�n y herb�cea |
Representa en el continente |
ha |
% |
ha |
% |
ha |
% |
|
2000 |
13.660.254 |
54,86 |
8.159.363 |
32,77 |
�2.296.456 |
9,22 |
2008 |
13.038.367 |
52,37 |
8.831.572 |
35,47 |
�2.162.964 |
8,69 |
2014 |
12.753.387 |
51,22 |
8.719.157 |
35,02 |
�2.423.764 |
9,73 |
2016 |
12.631.198 |
50,73 |
8.933.864 |
35,88 |
�2.361.488 |
9,48 |
Adaptado de las �Estad�sticas del patrimonio natural del Ecuador continental�, de la secci�n Estad�sticas e Indicadores Ambientales del MAATE (2022b), disponible en la p�gina web http://sinias.ambiente.gob.ec:8099/proyecto-sinias-web/estadisticasAmbientales.jsf?menu=01
Adem�s, hay otro factor de que pareciese que no tiene incidencia alguna, y tiene que ver con la pobreza, pero desde la perspectiva de las necesidades que son b�sicas pero no logran ser cubiertas. Las personas en este estado econ�mico desfavorable, por lo general, se asientan en zonas perif�ricas al conato urbano. Es decir, zonas agrestes que luego se conocen como per�metro y �reas rurales, causado por el escaso acceso a vivienda regulada, las migraciones internas del campo hacia las ciudades y la falta de planificaci�n territorial por parte de los gobiernos locales. Todos funcionan como incentivo en contra de un desarrollo urbano ambientalmente sostenible y sustentable, debido a la presencia de asentamientos no formales. Adem�s incide en la deforestaci�n, porque se invaden colinas y cerros, para construir casas y v�as de acceso poco transitables, en desmedro de la vegetaci�n y fauna local. De esta manera, con el tiempo crece la demanda por servicios b�sicos que no son posibles de satisfacer por muchos a�os (Ministerio del Ambiente, 2013).
Esta problem�tica entre pobreza y deforestaci�n es un c�rculo vicioso, porque: �Por un lado, la pobreza induce a la deforestaci�n como estrategia de supervivencia, en el corto plazo, particularmente en las zonas de extrema pobreza, y �sta p�rdida de recursos, por otra parte, genera a�n m�s pobreza en el largo plazo� (Ministerio del Ambiente, 2013, p�g. 10).
La pobreza por s� misma, puede ser definida desde varias perspectivas. Este puede ser material, porque la necesidad se traduce en la escasez bienes o servicios materiales, su duraci�n en el tiempo y consumo limitado. Tambi�n a nivel de vida en relaci�n a los otros, dado que se vive con menos, la desigualdad de oportunidades y la ubicaci�n social de clase por la posici�n econ�mica. Vienen las condiciones sociales motivadas por la dependencia de los beneficios sociales, seguridad b�sica y acceso a recursos para cubrir dificultades multidimensionales. Por �ltimo, est� el juicio moral, ya que hay un juicio subjetivo con base a las condiciones materiales existentes, y a partir de ello, se califican a las personas como incluidos en la sociedad o no (Spicker, 2009).
Por otro lado, el problema de la pobreza es causada por la falta de derechos humanos, m�s que el acceso de ingresos y recursos. Por tal motivo, hay que garantizar a la poblaci�n los medios que ayuden a que su vida sea sostenible y sustentable, resulta necesario combatir �el hambre, la malnutrici�n, la falta de una vivienda digna y el acceso limitado a otros servicios b�sicos como la educaci�n o la salud� (Organizaci�n de las Naciones Unidas [ONU], 2021, p�g. 1).
No obstante, la �pobreza por necesidades b�sicas insatisfechas (NBI)� es una variante que busca reflejar la porci�n de la poblaci�n que carece de derechos humano o alguna de las otras situaciones, antes mencionadas. Su medici�n en Am�rica Latina es por medio del m�todo directo a trav�s de los censos, y as� se constata el n�mero de hogares que pueden o no, satisfacer por completo sus necesidades imperiosas. Como se muestra a modo de �ndice, �ste refleja ciertas caracter�sticas en vivienda y demograf�a, aunque no es completo y tambi�n deja por fuera otros aspectos elementales del bienestar. Adem�s, es una alternativa en contraste a medir la pobreza por ingresos, pues no se limita ni se simplifica al hecho de una familia recibir dinero como ingreso (CEPAL, 2001).
El porcentaje de personas pobres por NBI en Ecuador muestra dos fases donde, los primeros nueve a�os hay diminuci�n y los siguientes cinco a�os un leve aumento. Actualmente, el �ndice se ubica en 33,15% para el a�o 2021. Este valor es levemente superior al 32% alcanzado en 2016. Pero, si se sigue la l�nea hacia el pasado, el m�ximo tope se ubica en 47% desde 2008 (cf. Figura 7). Lo que estos datos permiten percibir es que la pol�tica p�blica en materia econ�mica para combate de la pobreza ha dado resultados, pero pierde fuerza la acci�n del Estado ya que quedan rezagos y con tendencia a estancarse, por el debilitamiento en el compromiso por parte de la acci�n gubernamental, motivada en el cambio de la orientaci�n de la pol�tica desde 2017 y agravado por la crisis sanitaria en 2019.
Adem�s, la huella ecol�gica es superior al da�o ambiental en el pa�s. Aun as�, la disminuci�n de ambos �ndices es innegable, aunque en la primera es un poco m�s evidente. En este sentido, Ecuador no puede ser calificado como una econom�a que contribuya en demas�a con afectar de manera negativa a la naturaleza, aunque presenta otros males mucho m�s severos como lo es la pobreza. Las pr�cticas de consumo y de producci�n tienden a ser menos contaminantes con el paso de los a�os.
�
Adaptado de la �Base de datos de la Encuesta nacional de empleo, desempleo y subempleo (ENEMDU)�, del INEC (2021b), disponible en https://www.ecuadorencifras.gob.ec/pobreza2/ .en conjunto con la �Base de datos de la tendencia por pa�s de huella ecol�gica�, de FootPrint Nertwork (2022), disponible en https://data.footprintnetwork.org/#/countryTrends?type=BCpc,EFCpc&cn=2004 y con la �Base de datos por indicadores del medio ambiente� del Banco Mundial (2022), disponible en la p�gina web https://datos.bancomundial.org/indicador?tab=all
Figura 15: Pobreza por NBI, da�o ambiental y huella ecol�gica en Ecuador durante 2008-2020.
La relaci�n entre pobreza NBI y el da�o ambiental neto (diferencia entre el ahorro ajustado que excluye e incluye el da�o) en Ecuador resulta positiva en los doce a�os evaluados (cf. Figura 6). El �ndice de correlaci�n de Pearson arroja 66,8%, es decir, hay fuerza atrayente entre ambas variables. El R2 permite interpretar que la pobreza por NBI explica el da�o ambiental en un 44,6%. El modelo lineal indica que cada vez que aumenta la tasa de pobres en un punto porcentual, este genera da�o al ambiente en 0,0022%. Siguiendo la l�gica de las manijas del reloj, el primer cuadrante corresponde a los a�os 2008-2010, el tercero 2017-2019, y el cuarto 2012 a 2016 junto a 2020.
�Adaptado de la �Base de datos de la Encuesta nacional de empleo, desempleo y subempleo (ENEMDU)� del Instituto Nacional de Estad�sticas y Censos (INEC), disponible en (2021b) https://www.ecuadorencifras.gob.ec/pobreza-por-necesidades-basicas-insatisfechas/ en conjunto con la �Base de datos de la tendencia por pa�s de huella ecol�gica�, de FootPrint Nertwork (2022), disponible en https://data.footprintnetwork.org/#/countryTrends?type=BCpc,EFCpc&cn=2004 y con la �Base de datos por indicadores del medio ambiente� del Banco Mundial (2022), disponible en la p�gina web https://datos.bancomundial.org/indicador?tab=all
Elaborado por la autora
Figura 16: Correlaci�n entre pobreza NBI y da�o ambiental en Ecuador durante 2008-2020
La pobreza por NBI y la huella ecol�gica en Ecuador tambi�n tiene una relaci�n positiva (cf. Figura 8). Su �ndice de Pearson indica grado de afinidad en 70,4%. El factor de determinaci�n del modelo lineal demuestra que este tipo pobreza explica la huella. Su contribuci�n por cada aumento porcentual en una unidad hace que la huella aumente en 0.0208%. Los a�os con alto bajo nivel de pobreza y alto en huella corresponden al periodo de tiempo 2011-2015 y en el cuadrante donde se ubican se evidencia mayor concentraci�n. Los valores en el cuadran te superior derecho son los a�o 2008 a 2010, y en el cuadrante inferior izquierdo est�n 2016 a2018.
Adaptado de la �Base de datos de la Encuesta nacional de empleo, desempleo y subempleo (ENEMDU)� del Instituto Nacional de Estad�sticas y Censos (INEC), disponible en (2021b) https://www.ecuadorencifras.gob.ec/pobreza-por-necesidades-basicas-insatisfechas/ en conjunto con la �Base de datos de la tendencia por pa�s de huella ecol�gica�, de FootPrint Nertwork (2022), disponible en https://data.footprintnetwork.org/#/countryTrends?type=BCpc,EFCpc&cn=2004
Elaborado por la autora
Figura 17: Correlaci�n entre pobreza NBI y huella ecol�gica en Ecuador durante 2008-2018
El crecimiento econ�mico en Ecuador mantiene una tendencia de declive en el largo plazo, seg�n como se muestra durante los 13 a�os (cf. Figura 9). Esto puede ser un inicio para entender que los derechos de la naturaleza son respetados, pero no evitados. Incluso, si se observa entre desde el a�o 2009 a 2011, cuando apuntaba a crecer, los �ndices ambientales se mantienen por debajo del 2%.
Adaptado de la �Base de datos sobre Oferta y utilizaci�n final de bienes y servicios a precios del 2007, No. 441, del BCE (2022), disponible en
https://contenido.bce.fin.ec/documentos/PublicacionesNotas/Catalogo/Anuario/Anuario44/IndiceAnuario44.htm en conjunto con la �Base de datos de la tendencia por pa�s de huella ecol�gica�, de FootPrint Nertwork (2022), disponible en
https://data.footprintnetwork.org/#/countryTrends?type=BCpc,EFCpc&cn=2004 y con la �Base de datos por indicadores del medio ambiente� del Banco Mundial (2022), disponible en la p�gina web https://datos.bancomundial.org/indicador?tab=all
Figura 18: Crecimiento econ�mico, da�o ambiental y huella ecol�gica en Ecuador durante 2008-2020.
El crecimiento de la econom�a ecuatoriana con la huella ecol�gica muestran un comportamiento algo anormal (cf. Figura 10). La relaci�n de fuerza y en el mismo sentido entre ambas variables en 57% que arroja el �ndice de Pearson. Pero, la determinaci�n explicativa entre ambas es tan solo de R2 = 37,39%, es decir, el crecimiento econ�mico no es aceptable para explicar la huella ecol�gica. Esto puede deberse a algunas razones: el bajo nivel de producci�n nacional, el escaso valor agregado industrial o la implementaci�n de t�cnicas y tecnolog�as para producir bienes amigables con el ambiente.
Adaptado de la Adaptado de la �Base de datos sobre Oferta y utilizaci�n final de bienes y servicios a precios del 2007, No. 441, del BCE (2022), disponible en
https://contenido.bce.fin.ec/documentos/PublicacionesNotas/Catalogo/Anuario/Anuario44/IndiceAnuario44.htm en conjunto con la �Base de datos de la tendencia por pa�s de huella ecol�gica�, de FootPrint Nertwork (2022), disponible en
https://data.footprintnetwork.org/#/countryTrends?type=BCpc,EFCpc&cn=2004
Elaborado por la autora
Figura 19: Correlaci�n entre crecimiento econ�mico y huella ecol�gica en Ecuador durante 2008-2018
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La relaci�n entre crecimiento econ�mico y da�o ambiental muestran sentido ascendente (cf. Figura 11). La fuerza entre ambas son 57% calculado con Pearson. A pesar de aquello, el coeficiente de determinaci�n R2 = 5,34%, lo que se interpreta como nada explicativa la variaci�n de la producci�n real en el pa�s para que salga afectada de manera negativa el ambiente natural.
Adaptado de la Adaptado de Adaptado de la �Base de datos sobre Oferta y utilizaci�n final de bienes y servicios a precios del 2007, No. 441, del BCE (2022), disponible en
https://contenido.bce.fin.ec/documentos/PublicacionesNotas/Catalogo/Anuario/Anuario44/IndiceAnuario44.htm en conjunto con la �Base de datos por indicadores del medio ambiente� del Banco Mundial (2022), disponible en la p�gina web https://datos.bancomundial.org/indicador?tab=all
Elaborado por la autora
Figura 20: Correlaci�n entre crecimiento econ�mico y huella ecol�gica en Ecuador durante 2008-2018
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Discusi�n
La pol�tica p�blica es la expresi�n del poder estatal y como tal, se convierte en un instrumento estrat�gico para la direcci�n econ�mica, social y ambiental y alcanzar el buen vivir para los integrantes de una sociedad determinada. Aunque como tal, puede ser susceptible de manipulaci�n por parte de pol�ticos o grupos civiles con intereses, sean particulares o comunitarios. Por tal motivo, la evaluaci�n es el �ltimo eslab�n de la cadena que permite averiguar, si su dise�o ha sido bien formulado y ha dado los resultados esperados.
Por eso, la pol�tica p�blica ambiental se hace fuerte en su presencia, porque se toma como algo serio a partir de la aprobaci�n de la constituci�n desde 2008, al reconocerse que la naturaleza tiene sus derechos especiales como si fuese una persona m�s. Pero a pesar de aquello, la orientaci�n pol�tica de los gobiernos de turno afecta la continuidad de hacer valer estos derechos, porque se requieren de recursos constantes o de ideas innovadoras para seguir haciendo valer los derechos. Pues, si bien no ha faltado programas p�blicos enfocados en reforestar o incentivar a que las organizaciones privadas adquieren e implemente tecnolog�a en el proceso de producci�n, estos no han sido implementados o se han descontinuado.
En cambio, la pol�tica ambiental armonizada con el crecimiento econ�mico para hacerla sostenible no puede afirmarse que haya sido un fracaso durante el periodo de tiempo mostrado. La biocapacidad de auto regeneraci�n de la naturaleza se ha visto beneficiada y reducido la gravedad de su afectaci�n por la actividad del proceso econ�mico de producci�n, indicando que los desechos generados son absorbidos por la naturaleza. Pero esto no quiere decir que en Ecuador se hayan eliminado las pr�cticas da�inas contra el ambiente, pues est� a�n lejos de ser igual a los pa�ses desarrollados, donde usan tecnolog�as limpias de vanguardia y con nivel de consciencia ambiental fuerte en Ecuador.
Lo que sucede es que el ritmo de producci�n ecuatoriano viene padeciendo de estancamiento y eso lo lleva a decrecer, pero el patr�n de consumo es el mismo y con proyecci�n a aumentar. Mucho m�s ahora cuando hay pol�ticas de ajuste estructural impulsada desde el gobierno, afectando al proyecto nacional de conseguir un desarrollo sostenible y sustentable. En este sentido, las futuras generaciones deber�n enfrentar y desenvolverse bajo condiciones poco favorables y con escasez de muchas cosas, adem�s de la desigualdad en las oportunidades que el recorte causa.
Por eso, los programas ambientales desde lo p�blico pueden ser fuertes o d�biles, dependiendo de qu� tan comprometidos sean los gobiernos, ya que desde lo privado, este se limita a las posibilidades de autofinanciamiento o remediaci�n del impacto que tengan sus acciones al ambiente. Si bien existen modelos de gesti�n ambiental e incentivos para que las empresas reduzcan su nivel de contaminaci�n, estas recomendaciones que parecen f�ciles no est�n al alcance de ser implementadas por todos los tama�os de empresas para ser reconocidas y conseguir una calificaci�n ISO.
As�, los dise�adores de pol�ticas p�blicas ambientales ecuatorianos no deben dejar la importancia de los derechos de la naturaleza y al mismo tiempo no impedir el crecimiento econ�mico. Por eso debe esforzarse por ser pragm�tico y consciente de la realidad de su econom�a y de las necesidades sociales.
Conclusiones
Contestando la pregunta �En qu� consiste la pol�tica p�blica ambiental para que contribuya al crecimiento econ�mico sostenible en Ecuador a trav�s del an�lisis durante el periodo 2008-2020? Su repuesta est� relacionada con el enfoque de proyecto de una naci�n para aplicar el poder del Estado, el compromiso pol�tico de los gobiernos de turno y el inter�s de las organizaciones sociales. Todo esto influye en el proceso para dise�ar la pol�tica p�blica para corregir alg�n problema social espec�fico.
Adem�s, la polic�a p�blica debe estar dise�ada, tomando en cuenta el an�lisis fundamental de conceptos y datos. Esto exige al momento de incursionar en el asunto ambiental. Realizar pol�ticas tomar en cuenta concpeto como sosteniblidad, sustentabiliodad, modelos de produccion, caracter�sticas como d�bil o fuerte, entre otros de importancia, el contenido de intenci�n y acci�n en el dise�o resulta infructuso y en fracaso para ser evaluado.
As� tambi�n, los conflictos existentes que se debaten a nivel mundial sobre conservaci�n ambiental y crecimiento econ�mico. Pues el tire y hale entre estos dos t�rminos encierran dicotom�as que llevan siglos de estudios. Aunque, han tomado m�s fuerza en el siglo anterior, dado los patrones en consumo y producci�n que proviene y aumentan por parte de la poblaci�n, la misma que no decrece a nivel mundial, motivados por una mejora en la calidad de vida o por el af�n de acumular capital monetario y de producci�n, m�s que capital natural.
Las tendencias cient�ficas por equilibrar estos capitales, para el dise�ador de pol�ticas p�blicas ambientales deben convertirse en la filosof�a para la inspiraci�n en el dise�o, sin caer en fanatismos antiecon�micos que proh�ban, ralenticen o paralicen el desarrollo y crecimiento de una naci�n de manera sostenible. Porque la pol�tica p�blica se convertir�a en un instrumento en contra y no a favor de la sociedad.
En el caso de Ecuador se evidencia una reducci�n de la contaminaci�n durante el periodo elegido para su an�lisis.� Si bien esto es bueno, no significa que sea lo m�s �ptimo. Porque, si bien existen normas jur�dicas en favor de los derechos de la naturales, la biocapacidad se ha recuperado y se evidencia el programa p�blico para reforestar, esto no son suficientes para alcanzar a emular la calidad de vida de los pa�ses desarrollado. Pues, desde el otro lado de la balanza, el ritmo de producci�n ha estado decreciendo y los gobiernos desde el a�o 2017 han dejado de seguir son las pol�ticas ambientales planificadas para cambiar a aquellas que son ajustadas.
Para el dise�ador de pol�ticas debe entender el tipo de ideolog�a que rige las fuerzas que se ejercen en el contexto de su pa�s. Pues, si no hay recursos, no hay programas p�blicos. Cualquier evaluaci�n da como resultados negativos y frustrantes. Evidenciando lo peligroso que puede llegar ser para todo el sistema.
Para finalizar, �ste documento posee sus limitaciones. Dado que es para reflexionar, se deja por fuera el an�lisis pol�tico, jur�dico y filos�fico. A pesar que surfea levemente por las olas de la econom�a y del ambiente, hay t�picos que no se incluyen como los impuestos ambientales, externalidades, mercado ambiental y bloques de integraci�n internacional. Tampoco se profundiza en las implicaciones que existen con otras disciplinas subyacentes de la econom�a como rural, urbana, agr�cola, institucional, biolog�a (bioeconomia), ecolog�a, que tienen cercana relaci�n con los problemas para hacer sostenible el ambiente y el sistema econ�mico.
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� 2022 por los autores. Este art�culo es de acceso abierto y distribuido seg�n los t�rminos y condiciones de la licencia Creative Commons Atribuci�n-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional (CC BY-NC-SA 4.0)
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