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Sepsis puerperal e histerectom�a: un caso para cuidados en enfermer�a
Puerperal sepsis and hysterectomy: a case for nursing care
Puerperal sepsis and hysterectomy: a case for nursing care
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Correspondencia: djaramill6@utmachala.edu.ec
Ciencias de la Salud ���
Art�culo de Investigaci�n
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* Recibido: 23 de junio de 2023 *Aceptado: 12 de julio de 2023 * Publicado: �26 de agosto de 2023
- Universidad T�cnica de Machala, Ecuador.
- Universidad T�cnica de Machala, Ecuador.
- Mag�ster en Gesti�n del cuidado, Licenciada en enfermer�a Universidad T�cnica de Machala, El Oro, Ecuador.
Resumen
La sepsis puerperal es un problema de salud de primer orden. Es una patolog�a com�n en la actualidad en el periodo de puerperio, de ah� la importancia de un diagn�stico precoz y un tratamiento temprano. Por este motivo, en varios hospitales se han implantado la correcta aplicaci�n del score mama. En la actualidad la intervenci�n a tiempo es la clave fundamental para reducir la mortalidad causada por la sepsis o consecuencias como lo es la histerectom�a abdominal en pacientes primigestas. El objetivo de la investigaci�n es describir los cuidados de enfermer�a a trav�s de un caso cl�nico en una paciente con histerectom�a abdominal en puerperio quir�rgico tard�o. Bas�ndonos en una metodolog�a cualitativa, con un estudio de caso, descriptivo, se utiliz� el m�todo cl�nico ya que se trata del abordamiento de una persona, haciendo �nfasis en el papel que juega enfermer�a en la detecci�n de s�ntomas de alarma, los cuidados est�n que aplicamos fue controlar la hipertermia y manejar el dolor, monitorizaci�n de signos vitales, entre otros descritos en esta investigaci�n bas�ndonos en la teor�a de Marjorie Gordon.
Palabras Clave: sepsis puerperal; cuidados de enfermer�a; histerectom�a abdominal.
Abstract
Puerperal sepsis is a health problem of the first order. It is a common pathology today in the postpartum period, hence the importance of early diagnosis and early treatment. For this reason, several hospitals have implemented the correct application of the breast score. Currently, timely intervention is the fundamental key to reduce mortality caused by sepsis or consequences such as abdominal hysterectomy in primiparous patients. The objective of the research is to describe nursing care through a clinical case in a patient with abdominal hysterectomy in late surgical puerperium. Based on a qualitative methodology, with a descriptive case study, the clinical method was used since it deals with the approach of a person, emphasizing the role that nursing plays in the detection of alarm symptoms, the care is that we apply was to control hyperthermia and manage pain, monitoring vital signs, among others described in this research based on the theory of Marjorie Gordon.
Keywords: puerperal sepsis; nursing care; abdominal hysterectomy.
Resumo
A sepse puerperal � um problema de sa�de de primeira ordem. � uma patologia comum hoje no p�s-parto, da� a import�ncia do diagn�stico precoce e do tratamento precoce. Por esse motivo, diversos hospitais t�m implementado a correta aplica��o do escore mam�rio. Atualmente, a interven��o oportuna � a chave fundamental para reduzir a mortalidade causada por sepse ou consequ�ncias como a histerectomia abdominal em pacientes prim�paras. O objetivo da pesquisa � descrever os cuidados de enfermagem por meio de um caso cl�nico em uma paciente com histerectomia abdominal em puerp�rio cir�rgico tardio. Baseado numa metodologia qualitativa, com estudo de caso descritivo, utilizou-se o m�todo cl�nico por tratar da abordagem de uma pessoa, enfatizando o papel que a enfermagem desempenha na detec��o dos sintomas de alarme, o cuidado que aplicamos foi controlar a hipertermia e controlar a dor, monitorando sinais vitais, entre outros descritos nesta pesquisa baseada na teoria de Marjorie Gordon.
Palavras-chave: sepse puerperal; cuidados de enfermagem; histerectomia abdominal.
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Introducci�n
La sepsis puerperal se define como la infecci�n grave del genital femenino, lo cual ocurre con m�s frecuencia despu�s de un trabajo de parto por v�a vaginal o ces�rea, ocurrida en el nacimiento y los 42 d�as posparto, es considerada una de las principales causas de muerte materna. Se conoce varias de las razones por la que surge sepsis puerperal en la que predominan, la falta de antisepsia durante el proceso quir�rgico, as� mismo, como el ambiente del quir�fano contaminado e instrumentos quir�rgicos en iguales circunstancias, por otra parte, cuando esta infecci�n se produce como consecuencia, puede terminar en la realizaci�n de una histerectom�a abdominal, la que se considera como� una cirug�a gineco obstetra en la que se realiza una extirpaci�n total o parcial del �tero m�s doble anexectom�a; se encuentra adem�s, causas que se producen en el puerperio tard�o pueden ser la acumulaci�n de seroma, hematoma de pared abdominal o sepsis puerperal (C�spedes-Fern�ndez et al., 2020).
Como se cit� en (Mart�nez y Mercado, 2020), la Organizaci�n Panamericana de la Salud, en el a�o 2018, establece que cada a�o, aproximadamente, 31 millones de personas sufren un episodio de sepsis, de las cuales 6 millones fallecen a causa de dicha patolog�a.
En este sentido, la sepsis se ubica como una de las principales causas de mortalidad materna y neonatal en los pa�ses con bajos y medianos ingresos (Sepsis, s.f.) y ocupa el tercer lugar con relaci�n a la tasa global de letalidad materna, con 62.000 muertes cada a�o. Hussein y los colaboradores se�alan que la sepsis puerperal en los pa�ses avanzados ocasiona el 2,1% de las muertes maternas, mientras que en Am�rica Latina y el Caribe, el porcentaje es de aproximadamente 8.3 %. La Infecci�n de la herida quir�rgica o alguna otra infecci�n nosocomial propia del puerperio tard�o, tiene lugar del 1.46 % al 10% de las ces�reas (S�nchez y Dur�n, 2022).
Seg�n la Organizaci�n Mundial de la Salud (OMS) la muerte materna es significativamente elevada debido que cada d�a fallecen aproximadamente 830 mujeres en todo el mundo por afecciones relacionadas con el embarazo o el parto. En el 2015, se hab�an previsto 303.000 muertes de mujeres en el embarazo y el parto. Pr�cticamente todas estas muertes ocurren en pa�ses subdesarrollados y en la mayor�a de los casos se podr�a haber intervenido y evitar la muerte materna (Vera-N��ez et al., 2022).
Desde 1990, algunos pa�ses subdesarrollados han disminuido la mitad su mortalidad materna. En otras �reas, incluidas Asia y �frica del Norte, el desarrollo ha sido a�n m�s. Entre 1990 y 2018, el rango de muertes maternas por cada 100.000 nacimientos disminuy� a 2,3 %. Adem�s, a partir del a�o 2000, se limit� una aceleraci�n de esta disminuci�n. Las principales complicaciones, causantes del 75% de las muertes maternas, son: las hemorragias post parto, sepsis puerperal, preeclampsia y eclampsia, complicaciones durante el parto, y abortos.
A nivel latinoamericano, en M�xico, los informes de hoy del Instituto Nacional de Estad�stica, Geograf�a e Inform�tica analizan 1.268 muertes maternas; y se estima que a�n existen por la escasez de controles prenatales; se ha evidenciado una disminuci�n bastante considerable, ya que en los �ltimos 10 a�os solo hubo 10 muertes maternas (Ch�vez Loranca et al., 2022).
Mientras que, en Ecuador, seg�n INEC, se considera la cuarta causa de muerte materna y se report� 4,2 casos por cada 100. 000 nacidos vivos. Se corrobor� que el parto por ces�rea eleva el riesgo relativo para realizar la histerectom�a. Sobre la base de estos resultados, es recomendable realizar solamente las ces�reas necesarias y promover la resoluci�n obst�trica por v�a vaginal, siempre con la atenci�n requerida durante el parto (Palacios, 2022).
El objetivo de la investigaci�n es describir los cuidados de enfermer�a a trav�s de un caso cl�nico en una paciente con sepsis puerperal e histerectom�a abdominal en puerperio quir�rgico basados en la teor�a de Marjory Gordon.
MATERIALES Y M�TODOS
La presente investigaci�n es cualitativa, con un estudio de caso, descriptivo, se utiliz� el m�todo cl�nico ya que se trata del abordamiento de una persona. Se utilizo la t�cnica de Revisi�n documental, cuya fuente de informaci�n fue la historia cl�nica �nica, el instrumento de investigaci�n, fue una gu�a basada en las categor�as de an�lisis de caracter�sticas del evento y cuidados de Enfermer�a basados en la Teor�a de Marjory Gordon y en sus 11 patrones funcionales, el an�lisis de las categor�as de an�lisis se bas� en la descripci�n e interpretaci�n de los resultados.
CASO CL�NICO
Paciente de sexo femenino de 22 a�os, nacionalidad ecuatoriana, ingresa al �rea de Emergencia de un Hospital refiriendo que hace 7 d�as le realizaron una ces�rea, dolor a nivel abdominal en el sitio quir�rgico de car�cter puls�til, sin irradiaci�n, acompa�ada de curva t�rmica no cuantificada y cefalea de moderada intensidad.
RESULTADOS
Signos vitales: presi�n arterial: 130/ 90 mmHg, saturaci�n de ox�geno: 99 %, frecuencia respiratoria: 24 rpm, frecuencia cardiaca: 85 lpm, temperatura: 38,7 OC, score mama: 5. Medidas antropom�tricas: peso: 92 kilogramos, talla: 165 cent�metros. Refiere antecedentes familiares: padre con c�ncer de piel.
Al examen f�sico paciente con facies �lgicas y p�lidas, cabeza normo cef�lica, pupilas isoc�ricas, mucosas orales xerostom�a, cuello y t�rax sim�trico campos pulmonares ventilados, mamas normales con presencia de secreci�n l�ctea respiraciones espont�neas, abdomen globuloso doloroso a la palpaci�n con presencia de herida quir�rgica en proceso de cicatrizaci�n, eliminando loquios hem�ticos en poca cantidad, miembros superiores e inferiores sim�tricos con tono y fuerza muscular conservada.
A nivel del sistema neurol�gico Glasgow de 15/15; se realiza ex�menes complementarios (ecograf�a) que evidencia hematoma de pared m�s colecci�n intrabdominal, por lo que se decide su ingreso al �rea de ginecolog�a.
La evoluci�n cl�nica de la paciente permanece en sala de Ginecolog�a, 12 horas hasta el ingreso a Centro Obst�trico donde laparotom�a exploratoria + doble anexectom�a + lavado de cavidad tiempo quir�rgico de 3 horas y media� encontrando hallazgos: absceso de pared abdominal material necr�tico y tejido hemorr�gico friable, color p�lido blando de +- 20 cm con adherencias, 550 ml de l�quido libre en cavidad, trompas equimoticas + inflamadas + fibrinopurulentas ingresa con hemoglobina de 8.8 mg/dl se le administra 1 concentrado de gl�bulos rojos en el preoperatorio y 2 de gl�bulos rojos en transquir�rgico, en posquir�rgico inmediato� a nivel neurol�gico vigil con Glasgow de 15/15 consciente orientada en tiempo espacio y persona fascies p�lidas hemodin�micamente estable sin apoyo de vasopresores manteniendo signos vitales al momento: PA: 110/70 mmHg, FC: 90 lpm, buena mec�nica ventilatoria FR: 18 x` y SpO2: 100 %� sin oxigenoterapia ,� score mama 0 puntos. A la valoraci�n por UCI se decide su ingreso.
Al d�a siguiente la paciente empieza a tener picos febriles se le realiza ex�menes de laboratorio los cuales reflejan PCR: 33.11, hemograma refleja leucocitosis, perfil hep�tico y funci�n renal normales. Debido a que la paciente persiste con cifras tensionales con tendencia a la hipertensi�n se administra hipertensivos.
Al tercer d�a de hospitalizaci�n le realizan limpieza quir�rgica de herida al momento consciente orientada en tiempo espacio y persona, fascies semip�lidas mucosas orales semih�medas a nivel abdominal presencia de herida quir�rgica cubierta por ap�sito limpio y seco y dreen tubular a nivel de la misma eliminando liquido serohem�tico en poca cantidad, extremidades sim�tricas con todo y fuerza muscular conversada.
Al quinto d�a de su instancia hospitalaria, se evidencia mejores condiciones cl�nicas, con tolerancia gastrointestinal adecuada y paracl�nicos seriados de control que muestran mejor�a progresiva; los hemocultivos resultaron negativos, ex�menes microbiol�gicos cultivo de secreci�n nasal negativo.�
Al s�ptimo d�a de hospitalizaci�n, paciente contin�a con mejor�a cl�nica, presenta adecuada tolerancia a dieta blanda, funci�n gastrointestinal normal, disminuci�n marcada de dolor abdominal presencia de herida quir�rgica con presencia de dreen tubular eliminando liquido serohem�tico y cese completo de sangrado vaginal por lo cual se decide traslado a piso de ginecolog�a.
A los 15 d�as de realizarle curaciones diarias con Kaltostat cada cuarenta y ocho horas se visualiza mejor�a en la herida quir�rgica sin signos de inflamaci�n e irritaci�n raz�n por la que medico decide sacarle dreen tubular.
A los 21 d�as de hospitalizaci�n y su evoluci�n cl�nica satisfactoria, quien completa esquema antibi�tico se brinda cuidados de enfermer�a y administraci�n de medicaci�n indicada con evoluci�n satisfactoria.
Tabla 1
Ex�menes de laboratorio
Hemograma |
Resultados |
||||||
|
D�a 1������������������������������ D�a 2������������ D�a 3������������� D�a 4������������ D�a 5������������� D�a 6 |
||||||
Leucocitos |
|
14.08/uL |
13.94/uL |
13.31/uL |
10.69/uL |
7.5/uL |
|
Segmentados |
77.00 % |
|
89.00 % |
83.5% |
80.00% |
79.00% |
65.1% |
Linfocitos |
14.1 % |
|
6.6 % |
8.9% |
7.6% |
10.9% |
15% |
Eosin�filos |
0.4 % |
|
0.6% |
1.3% |
1.7% |
2.1% |
2.3% |
Monocitos |
7.1 % |
|
6.1% |
4.6% |
4.8% |
5.0% |
8.4% |
Hemoglobina |
8.8 g/dl |
|
10.6 g/dl |
11.4 g/dl |
10.3 g/dl |
10.7 g/dl |
10.2 g/dl |
Hematocrito |
28 % |
|
32.8% |
35.4% |
32.1% |
33.0% |
31.9% |
Plaquetas |
492.000/ul |
|
343.0/ul |
413.0/ul |
441.0/ul |
514.0/ul |
667.0/ul |
Pruebas Inmunol�gicas |
Resultados |
||||||
PCR |
|
|
|
|
33.11 mg/dl |
20.64 mg/dl |
16.86 mg/dl |
Bioqu�mica sangu�nea |
Resultados |
||||||
TGO/ASAT |
|
17.4 U/L |
|
|
13.6U/L |
|
|
TGP/ALAT |
12 U/L |
13U/L |
|
|
10.4U/L |
|
|
Glucosa |
82 mg/dl |
|
|
77mg/gl |
69mg/dl |
|
|
Urea |
28.2mg/dl |
26.5mg/dl |
|
13.3mg/dl |
12.5 mg/dl |
|
|
Creatinina |
0.65mg/dl |
0.56mg/dl |
|
0.51mg/dl |
0.48mg/dl |
|
|
�cido �rico |
|
6.50mg/dl |
|
|
|
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|
Nota: La presente tabla demuestra que los ex�menes de laboratorio con base a la historia cl�nica, donde se visualiza un aumento de leucocitos, monocitos y PCR atravesando un proceso infeccioso m�s inflamaci�n; hemoglobina en descenso por la p�rdida activa de sangre durante el periodo operatorio ; las plaquetas en ascenso lo que indica que la paciente presenta una trombocitosis despu�s de analizar los ex�menes de laboratorio podemos concluir que� el diagn�stico de la paciente es una sepsis puerperal.
Figura 1
Valores de leucocitos en sangre
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Nota: El grafico representa el descenso paulatino de los leucocitos tras iniciar el tratamiento antibi�tico, lo que demuestra su efectividad.
Figura 2
Valores de hemoglobina
Nota: El grafico demuestra que los valores de hemoglobina no se encuentran dentro de los valores normales por lo cual se le transfunde tres paquetes globulares despu�s de la cirug�a.
Figura 3
Valores de hematocrito
Nota: El grafico demuestra que los valores de hematocrito son bajos debido a la perdida de sangre durante el periodo operatorio, despu�s de la trasfusi�n sangu�nea ya se encontraban dentro de los intervalos normales.
Figura 4
Valores de plaquetas
Nota: El grafico demuestra que el recuento de plaquetas es demasiado alto lo que indica que existe una afecci�n en la salud, despu�s de iniciar el tratamiento descienden lo que nos refleja una recuperaci�n favorable, pero nuevamente ascienden por lo cual se realiz� otros ex�menes complementarios para localizar la causa.
Figura 5
Valores de PCR
Nota: El grafico demuestra que los valores de PCR est�n elevados lo que indica que la paciente est� cursando un proceso infeccioso m�s inflamaci�n despu�s de la intervenci�n quir�rgica, despu�s de completar el esquema de antibi�tico los valores descendieron.
TRATAMIENTO
Cloruro de Sodio 0.9% 1000 ml pasar IV a 40 ml/h, Fentanilo 1000 UCG + 80 ml Cloruro de Sodio 0.9 % pasar IV a 5 ml/h, Piperacilina + Tazobactam 4.5 gr pasar IV c/6h, Amikacina 1 gr pasar IV QD, Imipenen 1 gr c/8 h, Acido Tranex�mico 500 mg pasar IV c/8h, Acido Asc�rbico 1 gr pasar IV QD, Metamizol 2gr IV PRN, Paracetamol 1 gr VO PRN.
Una vez realizada la valoraci�n cl�nica de la paciente el medico decide realizar una histerectom�a abdominal debido a que durante el puerperio mediato presento hipertermia no cuantificada, alteraciones en los ex�menes leucocitosis, PCR en ascenso, una ecograf�a que determina que la paciente presenta un absceso retro uterino es por ello que deciden hacerle una laparotom�a exploratoria donde se visualiza que el �tero est� comprometido por la sepsis que presenta la paciente entonces deciden realizarle una histerectom�a abdominal total.
Tabla 2
Cuidados de enfermer�a relacionados con la teor�a de Marjory Gordon
PROCESO DE ATENCION DE ENFERMERIA BASADO EN LA TEOR�A DE MARJORY GORDON |
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PATRONES FUNCIONALES |
RESULTADO DE VALORACI�N |
Patr�n 1 � percepci�n y manejo de salud: |
Sin alteraci�n |
Patr�n 2- nutricional metab�lico:� �Patr�n que eval�a la ingesta de l�quidos y nutrientes que recibe el cuerpo. Hipovolemia: Administraci�n de l�quidos hemoderivados. Intolerancia Oral:� Fomentar dieta L�quida y educar a medida del proceso incluir dieta blanda. |
Los cuidados desempe�ados para mejorar la calidad de cuidado de la paciente: monitorizaci�n de signos vitales como: presi�n arterial, saturaci�n de ox�geno y frecuencia cardiaca, para su valoraci�n en relaci�n a su biometr�a y f�rmula leucocitaria. Canalizaci�n de v�as perif�ricas, administraci�n de antibi�ticos y antipir�ticos aplicando los 15 correctos. Manejo de la hipertermia mediante la aplicaci�n de medios f�sicos para el manejo de la hipertemia para promover la p�rdida de calor a trav�s de la piel, lo cual sumado al tratamiento farmacol�gico basado en paracetamol y metamizol e infusi�n de l�quidos para mantener un equilibrio hidroelectrol�tico para evitar una deshidrataci�n. Registrar las ingestas y excretas.
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Patr�n 3 � Eliminaci�n: |
Sin alteraci�n. |
Patr�n 4 � Actividad � ejercicio: |
Sin alteraci�n. |
Patr�n 5 � Sue�o- descanso: |
Sin alteraci�n. |
Patr�n 6-cognitivo perceptivo: Patr�n que valora problemas sensitivos y cognitivos del paciente. Fibromialgia: Administraci�n de opioide. Ansiedad: Administraci�n de antidepresivo |
Los cuidados que se aplicaron para poder mejorar el patr�n cognitivo perceptivo: Manejo del dolor mediante la administraci�n de opioides y se brind� los cuidados correspondientes para aliviar el dolor. Se educ� a la paciente respecto a su diagn�stico, tratamiento y pron�stico, de manera que conozca su estado de salud y logre conciliar la tranquilidad puesto que esto mejorar� su estado de salud por consiguiente se le instruy� acerca de medidas de relajaci�n para contrarrestar su irritabilidad y colabore con el personal de salud. |
Patr�n 7- Autopercepci�n y autoconcepto:����������� Patr�n que identifica los problemas emocionales y mentales que pueden perjudicar el bienestar de una persona. Autoestima: Controlar el estado de �nimo. |
Los cuidados que como profesional de enfermer�a se desarrollaron fue potenciaci�n de la autoestima ayud� a la paciente que mantenga su confianza en s� misma, animamos a la paciente a identificar sus virtudes, incentivamos a que encuentre la auto aceptaci�n, fomentado sus fortalezas personales hizo que su auto val�a y perspectiva que ten�a sobre s� misma mejore diariamente le dec�amos frases motivadoras y positivas esto hizo que ella deje los pensamientos negativos. Educamos a la paciente acerca de la fisiopatolog�a del procedimiento quir�rgico que le realizaron, aclaramos sus dudas acerca de las afecciones que padece, describimos los s�ntomas que ella puede detectar para evitar complicaciones en un futuro y el proceso de la misma proporcionando informaci�n acerca de su recuperaci�n y cambios en el estilo de vida que puedan ser necesarios de manera que su estado de salud mejore. |
Patr�n 8- Rol- relaciones: |
Sin alteraci�n. |
Patr�n 9- Sexualidad reproducci�n: Patr�n se ver� afectado si la persona presenta alteraciones en la reproducci�n por diversos problemas de salud.
|
La infertilidad puede causar alteraciones emocionales significativas es por esto como profesionales de salud acompa�ar en el afrontamiento, abordaje psicoespiritual ante la ansiedad y la incertidumbre evaluando los conocimientos de la paciente sobre su estado de salud, se le explic� alternativas frente a su situaci�n transmitiendo seguridad y empat�a haciendo �nfasis en situaciones que fomenten esperanza, s� ayud� a la paciente a encontrar su capacidad para afrontar su proceso explicando el progreso positivo que hubo en su salud, se prepar� psicol�gicamente a la� paciente y se brind� apoyo emocional por el duelo de que no podr� volver a concebir un hijo. |
Patr�n 10- Adaptaci�n y tolerancia al estr�s: |
Sin alteraci�n. |
Patr�n 11- Valores � creencias: |
Sin alteraci�n. |
Nota: En la tabla expuesta anteriormente se describen los patrones de Marjory Gordon que se vieron afectados en el caso cl�nico expuesto y las intervenciones de enfermer�a que se aplicaron.
DISCUSI�N
Sepsis puerperal es una infecci�n posparto, entre una de las causas de sepsis m�s predominantes� es la incorrecta t�cnica as�ptica que aplican durante la intervenci�n quir�rgica o a su vez durante el trabajo de parto, adem�s de la mala esterilizaci�n del equipo que se utiliza causando infecci�n en las pacientes obst�tricas como consecuencia histerectom�a obst�trica, siendo un procedimiento quir�rgico de �ltima elecci�n, se desarrolla cuando los dem�s medios terap�uticos han fracasado, en nuestro medio est� indicado en caso de aton�a uterina, desgarro uterino e infecciones �tero-p�lvicas muy severas como es el caso de la sepsis puerperal.
Seg�n (Azevedo et al., 2018) define sepsis puerperal como un proceso infeccioso grave que acontece en el periodo del puerperio de una mujer, es decir, despu�s de un parto, una ces�rea o tambi�n despu�s de un aborto afectando a todo el organismo y desencadena una respuesta inflamatoria generalizada, por otra parte, (Ferreiro et al., 2019) concuerda con Azevedo� seg�n su estudio realizado de sepsis puerperal afirmando que� surge como consecuencia de la contaminaci�n de los canales vaginales durante el trabajo de parto o una ces�rea y se describe como la invasi�n directa de microorganismos en los genitales; al mismo tiempo (Plante et al., 2019) se�ala que se ha convertido en una causa importante de muertes prevenibles en los pa�ses de Am�rica Latina y es la m�s com�n de muertes por infecci�n .
Por su parte, (Burlinson et al., 2018) interviene exponiendo que la principal sintomatolog�a que presentan las pacientes con sepsis durante el periodo de puerperio es la alteraci�n de las constantes vitales como: presi�n arterial: 130/ 90 mmHg, saturaci�n de ox�geno: 99 %, frecuencia respiratoria: 24 rpm, frecuencia cardiaca: 85 lpm, temperatura: 38,7 OC, score mama: 5, por otro lado (Carvajal y Constanza, 2018; Rojas P�rez et al., 2019) comprobaron que el cuadro cl�nico se acompa�a de temperatura, frecuencia cardiaca > 90 latidos por minuto, taquipnea, alteraci�n del estado de alerta, frecuencia respiratoria > 20 x min, taquicardia fiebre 39� C, hipotensi�n arterial con extremidades calientes, letargia, taquicardia.
De igual forma (Plante et al., 2019), indica que, para una r�pida evaluaci�n de sospecha de sepsis, se eval�a manifestaciones cl�nicas como: estado general comprometido, cefalea, n�usea y v�mito, escalofr�os, taquicardia, deshidrataci�n, dolor uterino a la exploraci�n, loquios malolientes y leucocitosis, herida sensible, dolorosa, con eritema y edema posteriormente el borde de la incisi�n, endurecida con secreci�n serosa, sanguinolenta o purulenta.
En relaci�n a resultados de laboratorio, presento la paciente en los leucocitos con 11.160 /uL, y en el transcurso del ingreso aumento al segundo d�a, y al sexto d�a disminuyeron a 7.5 /uL leucocitos, lo que indica que regreso a la normalidad y cedi� la infecci�n, esta situaci�n coincide con el estudio de (Turner, 2019) quien constato que el cuadro cl�nico de pacientes con sepsis se acompa�a alteraci�n del estado de conciencia, balance positivo >20ml/kg/24hrs, hiperglucemia >140mg/dl, hipoxemia arterial �ndice de oxigenaci�n < 300 oliguria aguda < 0.5ml/hg/hora, Trombopenia <100,000, leucocitos >12,400 leucocitosis > 10.00.
Por su parte (Malvino, 2022), en su estudio indica que tres d�cadas atr�s se estableci� como r�gimen antibi�tico est�ndar para el tratamiento de la endometritis postces�rea, la asociaci�n entre clindamicina y; luego de demostrar en un estudio prospectivo, la superioridad de este r�gimen en comparaci�n con penicilina y gentamicina. No obstante, la presencia de infecciones mixtas que involucraban a enterococos, motiv� extender la cobertura antibi�tica mediante el agregado de ampicilina, o vancomicina en caso de alergia confirmada a los β lact�micos. Con posterioridad, nuevos antibi�ticos fueron ensayados comparando su eficacia con la obtenida con clindamicina y gentamicina y un esquema con monodroga, cefoxitina o amoxicilinasulbactam que parece adecuado para las formas leves de endometritis, sin mayor repercusi�n sobre el estado general mientras que, para las enfermas con sepsis, parece m�s acertada la propuesta con piperacilinatazobactam o imipenem. El imipenem posee actividad contra especies de Pseudomonas, Bacteroides y enterococos, en relaci�n con las indicaciones del tratamiento, la literatura internacional concuerda con los resultados del actual estudio, al considerar el tratamiento de antibi�tico que la paciente estuvo recibiendo ser�a el adecuado para su proceso infeccioso obteniendo una evoluci�n favorable. Se observa que en este tipo de pacientes es muy importante el manejo de antibi�ticos, por lo que enfermer�a debe cuidar el sistema venoso, ya que, en relaci�n al pH de las medicaciones, cuanto m�s �cido es un medicamento, mayor es el riesgo de flebitis.
Los cuidados de enfermer�a prevalecen en las pacientes con infecciones puerperales teniendo en cuenta el estudio de (Palacios, 2022) hace �nfasis que cuidados est�n encaminados a tratar la hipertermia desencadenada del proceso infeccioso que cursa la paciente, debido a que fisiopatol�gicamente el hipot�lamo, centro regulador de la temperatura, percibe la presencia de la elevaci�n de los pir�genos end�genos a causa de la fagocitosis bacteriana, siendo este el evento estresor que genera un mecanismo de defensa el cual busca inhibir el crecimiento de pat�genos a trav�s de la producci�n de� calor, que desencadena el aumento de la temperatura corporal, en este sentido se debe tener en cuenta que cuando el aumento de la temperatura es regulado por el hipot�lamo no supera los 42�C, debido al sistema de seguridad termost�tica presente a este nivel (Ares y Morillo, 2021).
El personal de enfermer�a conocedor de este mecanismo, planifica los cuidados e intervenciones basados en conocimientos cient�ficos, para evitar que el aumento prolongado y sostenido de temperatura llegue a causar da�os mayores en los pacientes (Aranda-Ibarra et al., 2019).
Entre las intervenciones independientes� para tratar la hipertermia en la paciente del presente caso cl�nico se� encuentran la aplicaci�n de medios f�sicos con la ayuda de compresas de agua fr�a, para promover la p�rdida de calor a trav�s de la piel, lo cual sumado al tratamiento farmacol�gico basado en paracetamol y metamizol,� permitieron� controlar la temperatura corporal� y mantener la misma en par�metros normales, estas intervenciones de enfermer�a son ampliamente realizadas en el �mbito cl�nico por lo que se han documentado para su an�lisis. En este contexto Tamayo en su art�culo cient�fico atenci�n de enfermer�a en infecci�n posparto, reportan que el uso de medios f�sicos y el tratamiento farmacol�gico son medidas efectivas para mantener la temperatura dentro de rangos aceptables, siendo aquello parte esencial de los cuidados de enfermer�a en pacientes que presentan hipertermia, lo cual es coincidente con los cuidados brindados a la paciente intervenida en nuestro estudio (Tamayo-Carre�o et al., 2023).
Otro de los s�ntomas caracter�sticos del caso cl�nico es el dolor, el cual surge como resultado de la estimulaci�n de los nociceptores que son los encargados de traducir est�mulos y transmitir se�ales a trav�s de la fibra A delta y C, hacia la m�dula espinal para luego pasar por el tracto espinotal�mico hasta el t�lamo y la corteza cerebral continuando con la interpretaci�n cerebral y la posterior participaci�n de las fibras perif�ricas (Aguilar y Castillo, 2021) .
El dolor, tradicionalmente se clasifica en agudo y cr�nico, la diferencia se basa en el tiempo de evoluci�n y su duraci�n. El dolor agudo es la respuesta a est�mulos nocivos que pueden convertirse en patol�gicos, en la mayor�a de casos son repentinos y de duraci�n limitada. En cambio, el dolor cr�nico usualmente es provocado por una patolog�a que ha perdurado por mucho tiempo (Angos et al., 2022).
Las actividades que se realizaron en el presente caso cl�nico para la disminuci�n del dolor se basaron en tratamientos farmacol�gicos, siendo este la aplicaci�n de analg�sicos como metamizol, ketorolaco, tramadol y paracetamol. Y las actividades no farmacol�gicas como la monitorizaci�n del dolor antes, durante y despu�s de la administraci�n de f�rmacos en paralelo con la identificaci�n de factores que influyen en el dolor (Abella-Palacios et al., 2021). Lo que concuerda con Valle y dem�s autores, ya que en sus resultados se demostr� que se utilizaron tratamientos medicamentosos para aliviar el dolor (Valle D�vila et al., 2021). Sin embargo, Rodr�guez en su art�culo menciona la aplicaci�n de terapias complementarias para el alivio del dolor, entre ellas est�n la aplicaci�n de hielo local y la musicoterapia con sonidos como las melod�as de la naturaleza, entre otros (Rodr�guez-D�az et al., 2019). Lo cual no se aplic� en nuestro estudio, pero es una opci�n cient�ficamente comprobada como coadyuvante en el alivio del dolor.
Citando a (Fern�ndez et al., 2020) afirma que la pr�ctica transfusional de sangre y hemoderivados es un procedimiento propio de la medicina y particularmente de la enfermer�a, donde es una actividad�� cotidiana que amerita entrenamiento para garantizar el �xito del procedimiento y el bienestar al paciente. En m�ltiples estudios realizados se ha demostrado que la transfusi�n sangu�nea es un medio eficaz para sustituir los componentes sangu�neos deficientes o disfuncionales, mientras que (Vargas, 2019) concuerda con el autor antes mencionado reafirmando la administraci�n de hemocomponentes es un procedimiento realizado principalmente por profesionales de enfermer�a y debe ejecutarse de manera sistem�tica para aumentar la efectividad en la prevenci�n de complicaciones en los pacientes, haciendo �nfasis en el control de la calidad en la ejecuci�n del procedimiento, considerando aspectos como identificaci�n del receptor, consentimiento informado, verificaci�n del componente sangu�neo, selecci�n del material, premedicaci�n, lavado de manos, verificaci�n de signos vitales, accesos venosos, transfusi�n, seguimiento del paciente, tiempo de infusi�n, reacciones y disposici�n de desechos.
Con respecto a este art�culo en la presente paciente se administr� paquetes globulares previo a la toma de signos vitales como tensi�n arterial, frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria, temperatura corporal y pulso oximetr�a de la persona para valorar el funcionamiento de los �rganos vitales.
CONCLUSI�N
En conclusi�n, la sepsis puerperal sigue siendo una causa importante de morbilidad y mortalidad materna en� el mundo es por ello que se resalta la importancia del cuidado integral de enfermer�a y detecci�n temprana de signos de alarma enfocando la colaboraci�n y aplicaci�n de los patrones alterados de Marjory Gordon presentes en el caso cl�nico fueron patr�n 2- nutricional metab�lico, patr�n 6-cognitivo perceptivo, patr�n 7 autopercepci�n y autoconcepto, patr�n 9- sexualidad reproducci�n; los cuidados de enfermer�a son un punto clave para prevenir o alertar� a los m�dicos en caso de una alteraci�n en una paciente, si bien es cierto una pu�rpera es una persona susceptible es por ello que se hace hincapi� en la correcta vigilancia de los signos de alarma y la buena ejecuci�n de los cuidados de enfermer�a como fueron el monitoreo de signos vitales, para su valoraci�n en relaci�n de su biometr�a y formula leucocitaria, administraci�n de medicamentos aplicando los quince correctos en cuanto antibioticoterapia, antipir�ticos, analg�sicos y hemoderivados. Es importante el cuidado de v�as perif�ricas para una �ptima aplicaci�n sin causar alguna inflamaci�n en las venas, para de esta manera garantizar el bienestar psicol�gico, f�sico y social de la persona y su entorno bas�ndonos en criterio sistematizado, cient�fico e investigativo.
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