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Binomio �Autoridad / Afecto� en el manejo de conductas disruptivas en estudiantes cursantes de media general

 

�Authority/Affection� binomial in the management of disruptive behaviors in general secondary school students

 

Bin�mio �Autoridade/Afeto� na gest�o de comportamentos disruptivos em alunos do ensino m�dio geral

 

 

Migdalia Janeth Sulbar�n-Brito I
msulbaran@stanford.edu.ec
https://orcid.org/0000-0003-3304-8863
 

 

 

 

 

 

 


Correspondencia: msulbaran@stanford.edu.ec

 

Ciencias de la Salud

Art�culo de Investigaci�n

 

* Recibido: 30 de noviembre de 2023 *Aceptado: 22 de diciembre de 2023 * Publicado: �02 de enero de 2023

 

        I.            Doctora en ciencias de la Educaci�n. Magister en Orientaci�n de Conducta. Licenciada en educaci�n integral, T�cnico Superior Universitario en educaci�n Integral, Instituto Superior Universitario Stanford, Riobamba, Ecuador.

 


Resumen

La investigaci�n se orient� a determinar la efectividad de la administraci�n del Binomio �Autoridad / Afecto� en el manejo de las conductas asociadas a la disrupci�n que emiten las y los estudiantes de media general. Con respecto a los aspectos metodol�gicos, el paradigma de la investigaci�n estuvo enmarcado dentro del paradigma positivista, aplicando la concepci�n hipot�tica-deductiva como una forma de acotaci�n y pr�dica, donde la materializaci�n del dato es el resultado de procesos derivados de la experiencia. Mientras que enfoque es positivista. El dise�o de la investigaci�n responde a un dise�o no experimental, el tipo de campo y descriptivo, transversal. La poblaci�n en esta investigaci�n estuvo constituida por las y los cuarenta y ocho (48) docentes que laboran en la UEN Alberto Smith. Se utiliz� la T�cnica de la Observaci�n. Con respecto al manejo por parte del docente evidenci� el desconocimiento en relaci�n a la forma adecuada de abordar las conductas. La teor�a del modelamiento social de Bandura, se considera un sustento a este estudio. Se concluye, que el Binomio Autoridad / Afecto en el manejo de las conductas asociadas a la disrupci�n no se administra de manera operativa, situaci�n que representa un problema acad�mico.

Palabras Clave: Binomios Autoridad / Afecto; Conductas asociadas a la disrupci�n.

 

Abstract

The research was aimed at determining the effectiveness of the administration of the Binomial �Authority / Affection� in the management of behaviors associated with disruption emitted by students in general. With respect to the methodological aspects, the research paradigm was framed within the positivist paradigm, applying the hypothetical-deductive conception as a form of delimitation and preaching, where the materialization of the data is the result of processes derived from experience. While the approach is positivist. The research design responds to a non-experimental design, field type and descriptive, transversal. The population in this research was made up of the forty-eight (48) teachers who work at the UEN Alberto Smith. The Observation Technique was used. Regarding the management by the teacher, the lack of knowledge regarding the appropriate way to address the behaviors was evident. Bandura's theory of social modeling is considered a support for this study. It is concluded that the Binomial Authority / Affect in the management of behaviors associated with disruption is not managed in an operational manner, a situation that represents an academic problem.

Keywords: Authority/Affection binomials; Behaviors associated with disruption.

 

Resumo

A investiga��o teve como objetivo determinar a efic�cia da administra��o do Bin�mio �Autoridade/Afeto� na gest�o de comportamentos associados � perturba��o emitidos pelos alunos em geral. No que diz respeito aos aspectos metodol�gicos, o paradigma da pesquisa foi enquadrado no paradigma positivista, aplicando a concep��o hipot�tico-dedutiva como forma de delimita��o e prega��o, onde a materializa��o dos dados � resultado de processos derivados da experi�ncia. Embora a abordagem seja positivista. O desenho da investiga��o responde a um desenho n�o experimental, tipo campo e descritivo, transversal. A popula��o desta pesquisa foi composta pelos quarenta e oito (48) professores que atuam na UEN Alberto Smith. A T�cnica de Observa��o foi utilizada. Quanto ao manejo por parte do professor, ficou evidente o desconhecimento quanto � forma adequada de abordar os comportamentos. A teoria da modelagem social de Bandura � considerada um suporte para este estudo. Conclui-se que o bin�mio Autoridade/Afeto na gest�o dos comportamentos associados � disrup��o n�o � gerido de forma operacional, situa��o que representa um problema acad�mico.

Palavras-chave: Bin�mios Autoridade/Afeto; Comportamentos associados � interrup��o.

 

Introducci�n

Hist�ricamente la escuela naci� como un espacio para transmitir y cultivar valores sociales, de all� que se afirme que la misma tiene funci�n formadora y transformadora del ser social, en ese sentido Espinoza, (2022) plante� que la construcci�n de la personalidad de un individuo se apoya en dos bases fundamentales: la familia y la instituci�n educativa, por ello es crucial establecer conexiones s�lidas entre ambas para asegurar una formaci�n integral del individuo.

Uno de los aspectos que debe garantizar la escuela es el ambiente de respeto y tolerancia necesario para el buen desarrollo de las relaciones sociales de los miembros que conforman la comunidad escolar. En tal sentido la Hoyos (2022) instaura el derecho a la educaci�n que implica fomentar una cultura de paz, transformar la escuela en un entorno agradable, seguro y estimulante que permita a ni�os y adolescentes desarrollar sus proyectos de vida. En este sentido, es esencial el papel del docente emp�tico, respaldado por un liderazgo directivo que materialice el Proyecto Educativo Institucional (PEI). Adem�s, se debe trabajar activamente para asegurar en su funcionamiento los valores democr�ticos y el tipo de sociedad que se desea para el futuro.

Organizaci�n Mundial de la Salud (OMS, 2021) mostro cifras alarmantes en cuanto a la salud mental de los j�venes, declarando que uno de cada siete presenta trastornos relacionados con conductas.� Al observar la realidad Latinoamericana, de acuerdo con Bol�var y Ocampo (2021) entre un 20% y un 30% de los ni�os en edad escolar han declarado ser objeto de acoso escolar, violencia f�sica o agresiones en Am�rica Central y del Sur. A pesar de que estos casos de agresi�n suelen ser m�s visibles y evidentes, la presencia de otras formas de agresi�n, como el ser excluidos o ignorados en actividades, tambi�n es notable, afectando aproximadamente al 7% u 8% de los ni�os y ni�as en edad escolar.

En Venezuela se presenta la realidad antes descrita, ya que la situaci�n de agresi�n escolar por parte de estudiantes con sus pares y docentes se evidencia y esto lo indica Oropeza (2022) al manifestar que este tema es de relevancia dado que se observa un incremento constante de incidentes violentos en los colegios, involucrando tanto a profesores como a estudiantes, padres y representantes, generando conflictos dentro de la comunidad educativa. Los j�venes han llegado a normalizar el uso de la violencia y la agresi�n como medios para resolver desacuerdos, lo cual tiene un impacto directo en la escuela, ya que este no solo se dedica a impartir conocimientos, sino que tambi�n es el principal espacio para la ense�anza de valores.

Cabe destacar que en Venezuela desde el Ministerio del Poder Popular para la Educaci�n (MPPE) lleva a cabo una revisi�n en todos los niveles de educaci�n y en este caso espec�ficamente el nivel de educaci�n media general ya que a trav�s del curr�culo y orientaciones metodol�gicas desde el a�o 2007 y de manera permanente, en ella se caracteriz� al Liceo Bolivariano con la misi�n de educar a los adolescentes para que sean individuos con conciencia social y humanista implica potenciar y cultivar sus habilidades creativas. Esto incluye valorar y fomentar la creaci�n de entornos sociales que faciliten relaciones positivas, donde se promueva el respeto hacia diversas ideas para fomentar la convivencia pac�fica y el esp�ritu de investigaci�n (MPPE, 2014).

De tal manera que, para cumplir el postulado de la escuela transformadora, es importante revisar el contexto escolar y todos los elementos que inciden en la formaci�n acad�mica, siendo la conducta de las y los estudiantes uno de ellos. Considerando que la conducta se entiende seg�n Bianco (1998) como una reacci�n que se produce frente a un est�mulo o situaci�n espec�fica, la cual puede ser una respuesta natural e inherente (innata) o bien, una respuesta adquirida y aprendida (condicionada).

Hay que destacar que, en las instituciones educativas, se presentan m�ltiples situaciones que afectan el clima escolar, entre ellas las relacionadas con la conducta inadecuada de algunos estudiantes y el manejo que realizan los docentes ante ellas. Estas situaciones hacen que las miradas se posen en los docentes, como parte importante para el logro de las metas que se establecen. En tal sentido, la Organizaci�n de las Naciones Unidas para la educaci�n la Ciencia y la Cultura (UNESCO, 2013) indic� acerca de los docentes que un profesor h�bil no solo debe dominar su materia, sino tambi�n poseer un repertorio diverso de m�todos educativos que fomenten el desarrollo de habilidades avanzadas, actitudes positivas y motivaci�n en los estudiantes. Esto les capacita para involucrarse en la sociedad y adquirir la capacidad de aprender de forma aut�noma a lo largo de sus vidas.

Este planteamiento, invita a reflexionar acerca de la pr�ctica docente del d�a a d�a. Un punto interesante para la reflexi�n se gener� a partir de la consulta por la calidad educativa realizada durante el a�o 2014, permiti� reconocer que exist�a una necesidad urgente de transformar la educaci�n en la Rep�blica Bolivariana de Venezuela, esto implica atender no s�lo premisas academicistas, sino tambi�n velar por el pleno desarrollo de los estudiantes e los espacios institucionales. De igual manera y recientemente la UNESCO (2021) ha planteado que es necesario que el docente comprenda que es un factor clave en el �xito de los estudiantes y el logro de los objetivos del siglo XXI.

Por lo anteriormente expuesto, esta investigaci�n se orient� en determinar la efectividad de la administraci�n del binomio autoridad / afecto en el manejo de las conductas asociadas a la disrupci�n que emiten las y los estudiantes de media de la Escuela B�sica Nacional �Alberto Smith� en el �mbito geogr�fico de Ocumare del Tuy-Estado Bolivariano de Miranda.

De acuerdo con lo que se ha ido desarrollando, surgen las siguientes interrogantes �Cu�l es la efectividad de la administraci�n del binomio autoridad / afecto en el manejo de las conductas asociadas a la disrupci�n?, �Cu�les son las conductas asociadas a la disrupci�n que emiten las y los estudiantes?, �Cu�l es el manejo de las y los docentes ante la emisi�n de conductas asociadas a la disrupci�n que emiten las y los estudiantes? y �C�mo es la administraci�n del binomio autoridad / afecto en el manejo de las conductas asociadas a la disrupci�n?.

Las interrogantes planteadas, dan paso al objetivo general: Determinar la efectividad de la administraci�n del binomio autoridad / afecto en el manejo de las conductas asociadas a la disrupci�n y los siguientes objetivos espec�ficos: identificar las conductas asociadas a la disrupci�n que emiten las y los estudiantes, conocer el manejo del docente ante la emisi�n de conductas asociadas a la disrupci�n, describir la administraci�n del binomio autoridad / afecto en el manejo de las conductas asociadas a la disrupci�n.

 

Desarrollo

Esta parte del cap�tulo se refiere a la fundamentaci�n te�rica que sustentan el problema de la investigaci�n, son el conjunto de ideas y principios que forman un marco conceptual espec�fico, con el prop�sito de abordar y explicar el fen�meno o la problem�tica planteada (Hern�ndez & Mendoza, 2018). Esta secci�n puede ser fragmentada seg�n los temas que componen el �rea tratada o los factores que ser�n examinados y analizados en relaci�n con el tema en cuesti�n

En otro orden de ideas es relevante mencionar que la instituci�n educativa, posee la encomienda de formar integralmente al individuo y es un planteamiento hist�rico y constante, se otorga entonces especial atenci�n a que el espacio educativo fomente valores y conocimientos necesarios al sujeto, que les permitan ser �tiles a lo largo de su vida en tal sentido, es importante recordar que la formaci�n ciudadana es uno de los objetivos primordiales de la educaci�n.

Esto implica un desaf�o importante para, lograr una educaci�n que responda al desarrollo del ser humano en primera instancia, por lo que se exige mayor formaci�n ciudadana que acad�mica, as� lo confirma la UNESCO (2013) cuando se�ala acerca de los estudiantes y su formaci�n en la escuela: �A fin de que los estudiantes no solo aprendan contenidos, sino tambi�n aprendan a mejorar sus relaciones sociales y su involucramiento en la sociedad de la que son parte� (p. 27).

La situaci�n de disrupci�n en el aula se presenta en un n�mero importante de instituciones educativas del Estado Bolivariano de Miranda y espec�ficamente en la Escuela B�sica Nacional �Alberto Smith�, (E.B.N. Alberto Smith) ubicado en el sector El Rodeo Municipio Tom�s Lander del Estado antes mencionado. Esta instituci�n, posee para la actualidad una matr�cula de mil ciento doce (1.112) estudiantes, distribuidos de la siguiente manera: quinientos noventa y nueve (599) estudiantes, cursantes de educaci�n primaria y quinientos trece (513) estudiantes, cursantes de Media General (1�a 3�a�o de bachillerato).

 

Se observ�, durante los diferentes recorridos por la instituci�n que un porcentaje importante de estudiantes cursantes del nivel, emiten conductas tales como: gritar dentro y fuera del aula, amenazar a los docentes y compa�eros, silbar durante las sesiones de clase, interrumpir el desarrollo de las actividades escolares, da�ar el mobiliario escolar, da�ar la planta f�sica de la instituci�n, entre otros. Acciones que son registradas en los libros diarios de media general, que reflejan m�s de 180 actas para el primer momento, esto indica que 35% de los estudiantes del nivel de media general, presentan conductas asociadas a la disrupci�n.

Antes de avanzar es necesario definir que es disrupci�n, en relaci�n a ello Vallejo (2022) se�ala que estas son acciones que buscan atraer la atenci�n, comportamientos inapropiados, amenazas, mentiras, falta de valent�a, distracciones, comportamientos falsos, falta de obediencia, conflictos, falta de concentraci�n, impertinencia y falta de respeto, falta habitual de puntualidad y pereza, ausencia de colaboraci�n y malos modales, provocaci�n, agresi�n, abuso, insolencia, amenazas, entre otros, acciones f�sicas, comportamientos ruidosos y expresiones verbales inapropiadas.

Estas conductas presentes en los estudiantes, generan como consecuencia que se afecte el desarrollo de la jornada diaria de clases, acciones que producen rechazo por parte del personal docente, hacia quienes las emiten. Adem�s, que los docentes toman acciones como: sanciones con retiro del aula de clases, negativa de los docentes a realizar las evaluaciones de las actividades a los estudiantes disruptivos, entre otros. Lo que afecta considerablemente el rendimiento estudiantil y se originan altos �ndices de repitencia. Por lo que se hace necesario conocer la aplicaci�n del binomio autoridad / afecto, en el manejo de conductas disruptivas en estudiantes cursantes de media general.

Vallejo (2022) se�al� que la disrupci�n en el �mbito educativo se reconoce como un problema principal que impacta el rendimiento acad�mico y aumenta la conflictividad en las escuelas. Se destaca la importancia de un esfuerzo conjunto de toda la comunidad educativa para mejorar el clima en el aula. Se enfatiza la colaboraci�n entre estudiantes y profesores como clave para este prop�sito.

En otro orden de ideas y visto desde lo epistemol�gico, el principal referente de esta investigaci�n se centra en el conductismo entre uno de sus representantes se consider� a Albert Bandura, con su teor�a de aprendizaje por observaci�n o modelado, este a partir de sus experimentos, instaura que existen ciertos pasos incluidos en el proceso de modelado: En primer lugar, la atenci�n, donde se expone que para aprender se requiere prestar atenci�n. De la misma manera, todo aquello que suponga un freno a la atenci�n, implicar� en un menoscabo del aprendizaje (Almeida et al. (2022).

Segundo lugar, la retenci�n, ha de ser capaz de retener (recordar) aquello a lo que se le ha prestado atenci�n. Aqu� es donde la imaginaci�n y el lenguaje entran en juego: se guarda lo que se ha visto hacer al modelo en forma de im�genes mentales o descripciones verbales. En tercer lugar, se plantea que una vez �Archivados� se puede hacer resurgir la imagen o descripci�n de manera que se pueda reproducir con el comportamiento. En este punto, se deben traducir las im�genes o descripciones al comportamiento actual. Por tanto, lo primero de lo que se debe tener capacidad es de reproducir el comportamiento (Almeida et al. (2022).

Cuarto y �ltimo lugar, la motivaci�n, a�n con todo esto, todav�a no se har� nada a menos que se est� motivado a imitar; es decir, a menos que se tengan buenas razones para hacerlo. Bandura menciona un n�mero de motivos: Refuerzo pasado, como el conductismo tradicional o cl�sico, refuerzos prometidos, (incentivos) que se puedan imaginar, refuerzo vicario, la posibilidad de percibir y recuperar el modelo como reforzador. Estos motivos han sido tradicionalmente considerados como aquellas cosas que "Causan" el aprendizaje (Almeida et al. (2022); (Bonilla, 2022).

La relaci�n que guarda la teor�a con esta investigaci�n visto desde lo que se refiere al aprendizaje social, los estudiantes que presentan conductas disruptivas pueden estar claramente ante la reproducci�n de un aprendizaje y que ciertamente se visualizan todas las variantes se�aladas por Bandura en el proceso de modelado. Esos aprendizajes bien pudieron ser obtenidos en el hogar, en la comunidad o en el ambiente escolar, principalmente en la misma aula de clases y el docente ha de poner en marcha estos postulados con el �nico fin de guiar a los estudiantes a una ruta de desarrollo personal.

Se presenta entonces, el siguiente estudio desarrollado en torno al tema para lo que resulta importante se�alar que los antecedentes de esta investigaci�n, est�n compuesto por trabajos previos, con diferentes enfoques como los de Aquino (2022) cuya investigaci�n se centr� en abordar las conductas disruptivas en estudiantes del segundo ciclo de primaria en el Centro Educativo La Altagracia. El objetivo principal fue dise�ar una estrategia de intervenci�n psicopedag�gica para manejar estas conductas disruptivas. La muestra utilizada incluy� a toda la poblaci�n de 16 miembros de la comunidad educativa. El enfoque fue cuantitativo. Se identificaron diferentes manifestaciones de estas conductas que afectan el entorno en el aula. Los resultados muestran la necesidad de implementar estrategias de intervenci�n para abordar esta problem�tica de manera efectiva. Se concluye que es importante trabajar en conjunto para mejorar el ambiente educativo y favorecer el desarrollo de los estudiantes.

Vallejo (2022) por su parte se enfoc� en proponer una intervenci�n para mejorar el ambiente en el aula y la convivencia en el entorno educativo, abordando espec�ficamente las conductas disruptivas en la ense�anza secundaria. Se emple� el enfoque cuantitativo. Como resultado se proponen estrategias de colaboraci�n, definici�n de normas consensuadas y herramientas para docentes, todo dirigido a prevenir y abordar las conductas disruptivas en el �mbito educativo de la ense�anza secundaria.

G�mez (2017) en su estudio de corte cualitativo manifest� que las conductas disruptivas representan un desaf�o significativo que afecta negativamente el proceso de ense�anza y aprendizaje, generando un entorno hostil en el aula que dificulta al maestro conducir la clase de manera efectiva. Es crucial que el docente, al enfrentarse a alumnos con conductas disruptivas, analice tanto el contexto personal como familiar del estudiante para brindar una intervenci�n educativa adecuada. Comprender estos contextos es fundamental para abordar eficazmente el problema. Tambi�n, consider� que es esencial reconocer que no solo los factores externos influyen en la conducta del alumno, sino que tambi�n existen factores internos dentro del centro educativo que pueden contribuir a estos comportamientos, por lo tanto, el rol del docente es crucial.

Cada uno aport� desde el contexto en el que se desarrollaron conclusiones relevantes para este estudio poblaci�n estuvo constituida por cuarenta y ocho (48) docentes, �stos �ltimos con una muestra de dieciocho (18) docentes. Una vez aplicados los instrumentos propios del paradigma seleccionado se plantean las conclusiones y recomendaciones, generadas de la investigaci�n.

Antes del desarrollo de la metodolog�a, es importante conceptualizar que la Epistemolog�a como primer elemento a considerar al inicio de cualquier proceso de investigaci�n, reflexiona sobre la acci�n de conocer y el conocimiento supone la b�squeda de la verdad, es decir, de un juicio que es el resultado de la concordancia entre el lenguaje, el pensamiento y la realidad.

 

M�todo

Con respecto a los aspectos metodol�gicos, el paradigma de la investigaci�n estuvo enmarcado dentro del paradigma positivista, percibiendo la uniformidad de los fen�menos, aplicando la concepci�n hipot�tica-deductiva como una forma de acotaci�n y pr�dica, donde la materializaci�n del dato es el resultado de procesos derivados de la experiencia. Mientras que enfoque es positivista ya que se emple� la l�gica de indagaci�n que alcanzar� un conocimiento objetivo y valido (Acosta, 2023). Esta investigaci�n se apoy� en el m�todo deductivo ya que desciende de lo general a lo particular a partir de enunciados con car�cter universal en busca de los enunciados particulares.

El dise�o de la investigaci�n responde a un dise�o no experimental, dado que es aquel donde se observaron los hechos tal y como se presentaron en su contexto real en un tiempo determinado y posteriormente se analizaron (Hern�ndez & Mendoza, 2018). Por lo tanto, la investigaci�n no se construy� en una situaci�n espec�fica, sino que se observ� la situaci�n existente, ya que la variable independiente en este caso la administraci�n del binomio autoridad /afecto no se manipul�, lo que se relacion� con en el manejo de las conductas asociadas a la disrupci�n.

Las caracter�sticas de este estudio se ajustaron al tipo de campo que en relaci�n con el nivel de alcance y de los objetivos propuestos, se encuentra en el descriptivo, transversal (Maldonado, 2018).� Esto permiti� concluir c�mo los protagonistas de lo planteada como problema, se condujeron o funcionaron en la actualidad, a trav�s de un hecho observado con el fin de establecer su comportamiento midiendo de forma independiente las variables.

La poblaci�n en esta investigaci�n de acuerdo con lo expresado por Hern�ndez y Mendoza (2018) estuvo constituida por las y los cuarenta y ocho (48) docentes que laboran en la instituci�n referida. Una vez establecida la poblaci�n se procedi� a la selecci�n en la muestra de los casos de inter�s mediante el procedimiento denominado: Buscar casos t�picos, a trav�s de este procedimiento, se buscaron a los sujetos que, en funci�n a una informaci�n previa y establecida durante la investigaci�n, parecieron ser la mejor expresi�n del tipo ideal de la categor�a, a continuaci�n, se exponen las referencias o los criterios: Estudiantes inscritos, regulares y cursantes de educaci�n media. Estudiantes inscritos, regulares y cursantes con asistencia diaria a la instituci�n educativa. Estudiantes, que en el contexto del aula emiten conductas asociadas a la disrupci�n. En la presente investigaci�n se utiliz� la T�cnica de la Observaci�n en sus modalidades estructurada y no estructurada, luego se presentaron e interpretaron los datos.

 

Resultados

Para medir la confiabilidad del instrumento aplicado se emple� el paquete estad�stico para las ciencias sociales, que es un programa estad�stico de anal�tica predictiva utilizado en las ciencias exactas conocido como SPSS, en este caso se realiz� el c�lculo del Alfa de Cronbach, que se puede visualizar en la tabla 1.

Tabla 1

Estad�sticos de fiabilidad

Alfa de Cronbach

N de elementos

,879

13

Nota: Resultado de la prueba piloto aplicada a los docentes de la UEN Alberto Smith.

 

La tabla 1 muestra criterios de consistencia interna utilizando un coeficiente de confiabilidad como el alfa de Cronbach. En ese sentido Rodr�guez y Reguant (2020) se�alaron que los valores de 0,70 a 0,90 generalmente se consideran indicativos de una buena consistencia interna en las mediciones. Esto significa que las preguntas o �tems utilizados en un cuestionario o escala est�n correlacionados entre s� de manera consistente.

Con la aplicaci�n del instrumento registro anecd�tico (Observaci�n no estructurada) se pudo dar respuesta al objetivo espec�fico �Identificar las conductas asociadas a la disrupci�n que emiten las y los estudiantes cursantes de media general de la E.B.N �Alberto Smith� Ocumare del Tuy-Estado Bolivariano de Miranda� se obtuvo el siguiente resultado. Los estudiantes de la referida instituci�n presentan las siguientes Manifestaciones conductuales motoras: Golpear la mesa, lanzar objetos, abandonar el lugar de trabajo y deambular dentro del aula. Manifestaciones conductuales no motoras: Risas, silbidos, gritos e insultos durante la estad�a en el aula de clase. Respecto al instrumento escala de estimaci�n, los resultados m�s resaltantes se pueden evidenciar en las tablas 2 a la 5.

 

Tabla 2

Establecimiento de sanciones

 

 

Frecuencia

Porcentaje

Porcentaje v�lido

Porcentaje acumulado

V�lidos

SIEMPRE

2

11,1

11,1

11,1

CASI SIEMPRE

9

50,0

50,0

61,1

A VECES

2

11,1

11,1

72,2

CASI NUNCA

1

5,6

5,6

77,8

NUNCA

4

22,2

22,2

100,0

Total

18

100,0

100,0

 

Fuente: Datos tomados de la aplicaci�n de la Escala de Estimaci�n a los docentes de la UEN Alberto Smith.

 

La tabla 2 muestra una distribuci�n de respuestas que sugiere que 61,1% de los encuestados perciben que las sanciones se establecen con cierta frecuencia. Por otro lado, un porcentaje menor

de encuestados 22,2% indic� que las sanciones nunca se establecieron.

 

Tabla 3

Establecimiento de castigos

 

Frecuencia

Porcentaje

Porcentaje v�lido

Porcentaje acumulado

V�lidos

CASI SIEMPRE

1

5,6

5,6

5,6

A VECES

12

66,7

66,7

72,2

CASI NUNCA

1

5,6

5,6

77,8

NUNCA

4

22,2

22,2

100,0

Total

18

100,0

100,0

 

Fuente: Datos tomados de la aplicaci�n de la Escala de Estimaci�n a los docentes de la UEN Alberto Smith.

 

La interpretaci�n de estos datos presentados en la tabla 3 sugieren que 66.7% de los encuestados reconocen que se aplican castigos de parte de los docentes hacia los alumnos, seguido por un 22.2% que indic� que nunca se estableci� sanciones. Estos resultados demuestran que los docentes aplican castigos a los alumnos, por temas conductuales.

 

Tabla 4

Suspensi�n de premios y privilegios

 

Frecuencia

Porcentaje

Porcentaje v�lido

Porcentaje acumulado

V�lidos

SIEMPRE

9

50,0

50,0

50,0

A VECES

8

44,4

44,4

94,4

CASI NUNCA

1

5,6

5,6

100,0

Total

18

100,0

100,0

 

Fuente: Datos tomados de la aplicaci�n de la Escala de Estimaci�n a los docentes de la UEN Alberto Smith.

 

Estos resultados de la tabla 4 sugieren que hay una divisi�n entre aquellos que perciben que la suspensi�n de premios y privilegios ocurre con cierta regularidad y aquellos que piensan que es menos com�n. 94,4% indican que la suspensi�n de premios y privilegios ocurre al menos ocasionalmente. Estos datos pueden ser �tiles para comprender c�mo se maneja la disciplina, en los alumnos.

 

Tabla 5

Docente experimenta incapacidad

 

Frecuencia

Porcentaje

Porcentaje v�lido

Porcentaje acumulado

V�lidos

SIEMPRE

4

22,2

22,2

22,2

CASI SIEMPRE

3

16,7

16,7

38,9

A VECES

6

33,3

33,3

72,2

CASI NUNCA

4

22,2

22,2

94,4

NUNCA

1

5,6

5,6

100,0

Total

18

100,0

100,0

 

 

 

 

 

 

Fuente: Datos tomados de la aplicaci�n de la Escala de Estimaci�n a los docentes de la UEN Alberto Smith.

 

Estos resultados de la tabla 5 revelan una variedad de percepciones entre los docentes con respecto a su capacidad para manejar conductas disruptivas de los alumnos. La mayor�a de las respuestas est�n distribuidas entre a veces 33.3%� y siempre 22.2%, lo que sugiere una gama significativa de experiencias en las que los docentes se sienten incapaces de manejar estas conductas. Sin embargo, tambi�n hay un grupo considerable que indica que casi nunca o nunca experimentan incapacidad 27,8% en total.

Estos datos podr�an se�alar la complejidad de enfrentar conductas disruptivas en el aula y la variedad de respuestas y estrategias que los docentes emplean para manejar estas situaciones. Dependiendo del contexto educativo y los recursos disponibles, estos datos podr�an ser �tiles para comprender las necesidades de apoyo o capacitaci�n que los docentes podr�an requerir para lidiar con conductas de este tipo de manera efectiva.

 

Discusi�n

Seg�n la encuesta realizada, se puede se�alar que las sanciones a los alumnos se aplican con cierta frecuencia. Esto sugiere que la mayor�a de los docentes reconocen la aplicaci�n de castigos hacia los alumnos por cuestiones de comportamiento. Al respecto Haro et al. (2023) se�alaron que generalmente la mayor�a de las soluciones adoptadas en educaci�n son r�gidas y limitantes, siguiendo un enfoque preestablecido que obstaculiza el desarrollo educativo. Se encuentran arraigadas en modelos acad�micos est�ndar, lo que genera conflictos con las ideas y valores de aquellos que son parte de un sistema educativo anticuado y poco flexible.

Pineda (2022) plante� que el incremento de las sanciones a estudiantes con conductas disruptivas ocasiona una alarma, adem�s que demuestra la ineficacia de este tipo de acciones, ya que no se logra minimizar estas situaciones. Tambi�n se expresa que hay intentos por mantener el aula con ciertos niveles de autoridad que permitan paliar las situaciones disruptivas, no obstante, no se piensa en una transformaci�n de la practica docentes para garantizar apoyo a los alumnos con este tipo de situaciones.

En cuanto a la suspensi�n de premios y privilegios, la mayor�a de los encuestados menciona que esta acci�n ocurre al menos ocasionalmente. Esto ofrece informaci�n sobre c�mo se maneja la disciplina en el entorno escolar. Cocha (2022) plante� que ofrecer una recompensa como incentivo a los alumnos resulta beneficioso, ya que motiva a los estudiantes y fomenta su compromiso. Estos pueden ser regalos virtuales, logros, insignias, entre otros, que promueven la colaboraci�n activa en el aula, mejorando el proceso de ense�anza-aprendizaje y estimulando la interacci�n y cooperaci�n entre los estudiantes, por ende, estas acciones mejoran la conducta de estos. Baque y Portilla (2021) tambi�n manifestaron que es relevante que el docente emplee una diversidad de estrategias que le permita apoyar a los alumnos.

Respecto a la incapacidad percibida por parte de los docentes frente a conductas disruptivas de los alumnos, se observa una variedad de percepciones. La mayor�a de las respuestas se centran en ocasiones en las que se sienten incapaces o experimentan esta sensaci�n de manera constante. Sin embargo, un grupo considerable tambi�n indica que rara vez o nunca enfrenta esta incapacidad. Al respecto Franco (2023) plante� que el desarrollo de habilidades socioemocionales en los docentes les brinda la capacidad de regular sus propias emociones cuando se enfrentan a comportamientos disruptivos. Esta destreza les permite mantener la serenidad y adoptar un enfoque objetivo, evitando respuestas impulsivas que podr�an agravar la situaci�n. Al mantener un equilibrio emocional, estos pueden responder de manera eficaz a situaciones problem�ticas y tomar decisiones fundamentadas en lugar de reaccionar de manera precipitada.

Por su parte Morales et al. (2022) estimaron que el orientador educativo desempe�a un papel esencial en resolver los conflictos entre estudiantes, para ello antes los conflictos debe emplear entrevistas estructuradas para comprender las causas y proponer soluciones. Puede trabajar con acuerdos o imposiciones usando su autoridad, incluyendo advertencias, sanciones administrativas y derivaciones a otras instancias, calculadas en la autoridad otorgada por la instituci�n.

Estos datos resaltan la complejidad en el manejo de conductas disruptivas en el aula por parte de los docentes. Muestran una diversidad de respuestas y estrategias empleadas por los docentes para manejar estas situaciones, lo que sugiere la necesidad de comprender mejor estas necesidades y brindar apoyo o capacitaci�n adecuada a los educadores para lidiar eficazmente con estas conductas. En torno a ello Cevallos et al. (2022) manifestaron que, a pesar de las diferencias visuales en la implementaci�n de los principios b�sicos para involucrar a los estudiantes en la escuela, es necesario un sistema de incentivos basado en las normas y expectativas del aula y el uso de elogios. Donde se pueda registrar la obtenci�n de puntos por parte de los alumnos como medio para alcanzar una recompensa determinada.

 

 

 

Conclusiones

De acuerdo con los resultados obtenidos, en respuesta al objetivo espec�fico �Identificar las conductas asociadas a la disrupci�n que emiten las y los estudiantes, se obtuvo lo siguiente: las manifestaciones conductuales motoras que perturban el adecuado desarrollo de la din�mica de clase, son: golpear la mesa, lanzar objetos, abandonar el lugar de trabajo y deambular dentro del aula. As� mismo, en cuanto a las manifestaciones conductuales no motoras presentes son: risas, silbidos, gritos e insultos durante la estad�a en el aula de clase.

Todas estas manifestaciones conductuales se consideran asociadas a la disrupci�n, que en el marco de las conductas esperadas seg�n la teor�a de desarrollo evolutivo en las edades de los adolescentes, interfieren significativamente en el desarrollo de la din�mica de las sesiones de clases; ya que la frecuencia de su emisi�n generan como consecuencia la imposibilidad del desarrollo normal de la clase, es por ello que surge la necesidad de que los docentes administren de manera operativa en el contexto del aula� el Binomio �Autoridad / Afecto.

En cuanto al objetivo espec�fico �Conocer el manejo del docente ante la emisi�n de conductas asociadas a la disrupci�n, se obtuvo que en las acciones tanto preventivas como correctivas en cuanto al manejo que los docentes realizan, un porcentaje importante de docentes ubicaron sus respuestas entre las opciones de �Siempre�, �Casi siempre� y �A veces�, en las acciones preventivas, obteni�ndose la mayor tendencia en opci�n �A veces� lo que indica que de manera general los docentes realizan algunas de las acciones preventivas presentadas en el instrumento sin una frecuencia que permita instaurar conductas adecuadas o mantener una constante en habituar el manejo de estas conductas.

�En relaci�n al objetivo espec�fico �Describir la administraci�n del Binomio �Autoridad / Afecto� en el manejo de las conductas asociadas a la disrupci�n, se determin� que los binomios son administrados individualmente, obteniendo un fraccionamiento de lo que en concordancia con la teor�a ha de percibirse y concebirse como binomios en perfecto equilibrio. Aunque las y los docentes manejan los t�rminos Autoridad, Afecto desconocen c�mo se conjugan evidenci�ndose un sin n�mero de acciones, que han permitido un manejo no operativo de estas conductas.

�En correspondencia con el objetivo general de la investigaci�n que es: �Determinar la efectividad de la administraci�n del Binomio �Autoridad / Afecto� en el manejo de las conductas asociadas a la disrupci�n, se determin� la existencia de una vinculaci�n, evidente entre las conductas asociadas a la disrupci�n y la aplicaci�n del Binomio Autoridad � Afecto, que condiciona significativamente el manejo de estas manifestaciones esperadas para la etapa evolutiva.

De acuerdo con estos resultados se concluye que los docentes orientadores (asignados en cuadratura) de los planteles de media deben realizar el seguimiento correspondiente dirigido a las conductas que emiten las y los estudiantes que incurran en disrupci�n, para remitir el caso.

El personal directivo de las instituciones de educaci�n ha de garantizar que las y los docentes orientadores reciban una adecuada formaci�n que le permita hacer un acompa�amiento para que lleve a cabo acciones preventivas en el aula.

El docente ha de reflexionar acerca del ejercicio de la profesi�n docente y sus finalidades, para demostrar mayor compromiso ante el reto que se impone con los estudiantes en la actualidad.

 

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